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La migraña es un padecimiento crónico que afecta más a las mujeres que a los hombres. En la infancia la migraña ataca por igual a niños y niñas. La cantidad de mujeres afectadas aumenta sustancialmente después de la pubertad.

Es evidente que los cambios hormonales que se presentan en la pubertad en las niñas, y que se mantienen hasta el climaterio, pueden ser factores desencadenantes o determinar la frecuencia de los ataques en la mujer.

Los estudios de investigación han encontrado que el 60% de las mujeres que padecen migrañas, relacionan los ataques con su ciclo menstrual; sustenta este nexo los cambios hormonales femeninos que se dan en ese período, y la aparición de los dolores de cabeza migrañosos.

Los ataques pueden presentarse varios días antes, o bien durante el período menstrual. Otras veces los ataques se presentan en la mitad del ciclo y en el momento de la ovulación. El nivel de estrógeno fluctúa durante el ciclo menstrual. Los dolores de cabeza ocurren cuando se produce la caída del nivel de estrógeno.

Pero sabemos que sólo un 10% de las mujeres que sufren de migraña padecen las crisis durante la menstruación. Por lo tanto, en su mayoría, las hormonas son sólo uno de los diversos factores desencadenantes de la migraña.

El caso de Sandra
Sandra es una paciente de 34 años. Hace 12 años sufrió su primera crisis de migraña, le comenzó una mañana a eso de las 9. Lo primero que la paciente advirtió fueron unas figuras luminosas (una especie de culebritas luminosas) que iniciaban en la periferia del ojo y avanzaban hacia el centro. Poco después la paciente notó dificultad para ver. Unos 20 minutos después le inició un fuerte dolor frontal que se acompañó de náuseas, fotofobia (le molestaba mucho la luz) y fonofobia (le era intolerable escuchar ruidos). Este dolor le duró unas seis horas, tuvo que permanecer en cama y en completa oscuridad.

Desde esa época Sandra presenta crisis de migraña, unas ocho veces al mes. Ella refiere que este padecimiento ha alterado su vida social, familiar y laboral.

Con el pasar del tiempo, las crisis de Sandra se han modificado: ahora además del “aura” que siente antes de su ataque, dice también sentir en el miembro superior del mismo lado del dolor, una sensación de hormigueo que le inicia en la punta de los dedos, y en ocasiones se le extiende a la cara, principalmente alrededor de la boca. También ha notado que tiene dificultad con el brazo afectado para coger objetos, y si lo logra hacer, no tiene la fuerza suficiente para sostenerlos (déficit motor). Esto le puede durar minutos.

El dolor también le ha aumentado en frecuencia e intensidad, y le dura más tiempo. Siempre se le acompaña de náuseas, le afecta mucho la luz y los ruidos.

Sandra no le ha prestado la atención necesaria a su padecimiento, y al momento de las crisis, tomaba algún analgésico y se acostaba. Tampoco se ha
hecho ningún estudio de
imágenes.

Con el aumento de las crisis se vio obligada a visitar los centros de salud, hasta que un médico la remitió al especialista.

Las mujeres jóvenes que sufren migrañas parecen tener un riesgo ligeramente mayor del ictus, (hemorragia cerebral, trombosis cerebral, embolia cerebral, isquemia cerebral transitoria) que las de su misma edad que no experimentan migrañas; pero tal riesgo depende del tipo y de la frecuencia de la jaqueca.

Migraña y anticonceptivos orales
El interés de este apartado reside en la conocida relación entre migraña y el riesgo de accidente cerebral vascular isquémico (ACVA), complicación para la que los anovulatorios son un factor de riesgo adicional.

Sabemos hoy que el riesgo de ACVA isquémico está aumentando en aquellas mujeres migrañosas que consumen anovolatorios, y que se va incrementando si además concurren otros factores: edad aumentada, tabaquismo e hipertensión arterial. Estos pacientes deben consultar con el especialista urgentemente.

Los anticonceptivos orales pueden afectar la incidencia de migraña. Esto era más común hace una década o más, debido a la mayor dosis de estrógeno contenida en las píldoras. Algunas de las nuevas píldoras cíclicas también pueden exacerbar la migraña. Actualmente existen efectos variables con la píldora, algunas mujeres se benefician, algunas no, y en otras ocasiones empeora la migraña.

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Dolor de cabeza y embarazo
La cefalea es un síntoma bastante frecuente durante el embarazo. Pueden aparecer en una mujer que nunca antes lo haya padecido, o bien como exacerbación de un síntoma ya presente fuera del embarazo. El momento de aparición más típico es el primer trimestre, y obedece a diferentes factores asociados al embarazo a saber:
T Cambios hormonales: Los niveles de estrógeno y progesterona se incrementan durante el embarazo; sobre todo el incremento de estrógeno, conduce a una congestión sanguínea y vasodilatación que frecuentemente exacerba una cefalea preexistente.

T Cambios metabólicos: Durante los primeros meses es frecuente una disminución de la glucosa sanguínea, que induce a una disminución de la tensión arterial acompañada de mareos y cefalea.

T Cambios hemodinámicos: La hipotensión y la vasodilatación sanguínea conducen a cefalea.


Otras causas que puedan producir cefalea durante el embarazo:
T Estrés
T Fatiga
T Falta de sueño
T Deshidratación (falta de líquidos)
T Hambre o bajo nivel de azúcar en la sangre.

Algunas mujeres sufren de migraña por primera vez durante el embarazo. Otras mujeres que sufren de migraña notan que estas mejoran durante el embarazo. A su vez, otras mujeres que sufren migrañas notan que no hay cambios durante el embarazo, o que los dolores de cabeza son más frecuentes e intensos.

Durante el segundo y tercer trimestre, los dolores de cabeza pueden obedecer también a una afección grave llamada preeclampsia (presión arterial alta durante el embarazo). Es importantísimo que la mujer asista durante el embarazo a los controles médicos, para evitar cualquier enfermedad que ponga en riesgo su vida y la del niño.

Migraña y menopausia
Cuando las mujeres se acercan a la menopausia, los niveles de estrógeno pueden fluctuar más y desencadenar un aumento en las migrañas.

Las mujeres que llegan a la menopausia natural pueden tener menos problemas con las cefaleas que las mujeres que han tenido histerectomía.

Las mujeres menopáusicas que presentan migraña, deben ser evaluadas cuidadosamente: valorar los factores de riesgo y luego determinar la conveniencia de usar una terapia de sustitución hormonal.

El Síndrome Pre-menstrual (SPM)
Se le conoce también como migraña menstrual; el dolor empieza exclusivamente durante el tiempo que va, entre los días inmediatamente anteriores y el segundo día de la menstruación. Se considera diferente a las restantes formas de migraña, tanto desde el punto de vista fisiopatológico como desde el cuadro clínico, razón por la cual su tratamiento es diferente. Por este motivo la paciente debe ser evaluada por un especialista para determinar el tipo de tratamiento a seguir.

Los trastornos de la mente causan muchas dificultades en el ámbito familiar, social y laboral. Estos trastornos no se deben a debilidad o incapacidad de las personas, lo que sucede es que el cerebro es un órgano de nuestro cuerpo y puede enfermarse en cualquier momento. Si usted, un miembro de su familia o un amigo llegasen a tener un problema mental, lo más aconsejable es visitar al especialista.


Dr. Javier Martínez Dearreaza.

Universitá degli Studi di Pavia-Italia.

Clínica San Francisco.

De Camas Luna Montoya, 90 varas arriba.

Contiguo a Lolo Morales.

Tel. 2222494. Celular: 8771894.