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Segunda parte
Los niños con un Trastorno de Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH), se comportan persistentemente con desatención y/o hiperactividad-impulsividad, que es más frecuente y grave que lo observado habitualmente en niños de su misma edad. Estos problemas tienen que ser crónicos, es decir, que deben haber aparecido antes de los 7 años de edad. También deben ser generalizados y producirse por lo menos en dos situaciones (por ejemplo: en la casa y en la escuela).

Los niños con TDAH suelen tener algunas dificultades en todas las áreas, pero con diferente intensidad. Algunos niños y adolescentes presentarán desatención, otros desatención e hiperactividad o impulsividad, y algunos presentarán las tres dificultades: desatención, hiperactividad e impulsividad. Sin embargo, no es necesario que manifiesten las tres.

Un niño puede estar relajado, incluso hipoactivo, y tener un TDAH, si muestra desatención o distraibilidad. Muchos clínicos piensan que el niño o adolescente debe ser hiperactivo para poder aplicar el diagnóstico de TDAH; son muchos los sujetos que no son diagnosticados adecuadamente.

Cuando un padre tenga un niño distraído, inquieto e impulsivo, no debe pensar inmediatamente que su hijo tiene un TDAH; lo recomendable es que lo haga ver por un clínico experimentado para determinar si no sufre de otro trastorno. Una de las causas más frecuentes de la hiperactividad, distraibilidad y/o impulsividad entre niños, adolescentes y adultos, es la ansiedad.

Cuando una persona siente ansiedad no puede quedarse quieta, ni prestar atención, y puede volverse irritable y hablar con brusquedad a los demás. La segunda causa más frecuente de estos comportamientos en cualquier grupo de edad es la depresión.

Como ocurre con los adultos, los niños que están deprimidos pueden estar inquietos y ser incapaces de concentrarse. La tercera causa más frecuente de estas manifestaciones son los trastornos del aprendizaje. En este caso, el niño o el adolescente no termina las tareas de clase, le cuesta hacer los deberes o parece que no escucha.

Trastornos asociados
La comorbilidad está presente en cerca de dos terceras partes de los niños con TDAH; incluyen de un 30 a un 50% de trastorno de conducta (TC), de 15 a 20% de trastornos afectivos, y de 20 a 25% de trastorno de ansiedad. El síndrome de Tourette y el trastorno de tics crónico frecuentemente se presentan en estos niños. Esto quiere decir que un niño o adolescente que sufra un trastorno de TDAH puede tener asociados las patologías que he mencionado anteriormente.

En los adolescentes también puede aparecer abuso de sustancias. Recientes estimaciones de trastornos de aprendizaje en TDAH los sitúan en un 10 a 25%. Los retrasos del habla y del lenguaje son también comunes.

El Ontario Child Health Study encontró que, en niños entre 4 y 11 años, un 53% de los niños y un 42% de las niñas que padecían TDAH tenían al menos otro diagnóstico. Para las edades de 12 a 16 años, la proporción de sujetos con TDAH, y al menos otro diagnóstico, fue de 48% para niños y del 76% para niñas.

Durante mi experiencia clínica he podido observar que los niños que sufren un TDAH tienen varios problemas o patologías asociadas, por lo que en realidad el TDAH es un síndrome, es decir, un conjunto de patologías asociadas.

La conducta delictiva o la personalidad antisocial se ve en un 25 a 40% de los adolescentes y adultos remitidos de niños con TDAH, especialmente en niños con trastornos de conducta tempranos.


Trastornos asociados más frecuentes
* Trastorno Oposicionista Desafiante (TOD):
Consiste en un patrón de conductas negativitas, hostiles y desafiantes. Dichas conductas incluyen discusiones con los adultos, rabietas, enfados; se niegan a cumplir las normas establecidas o las órdenes de los adultos, mentiras culpan a otros de su mala conducta.

Aunque para su existencia no es imprescindible que haya un TDAH previo, si existe un TDAH, éste multiplica por 10 el riesgo de padecerlo. Entre un 50-70% de niños con TDAH presentan también un Trastorno Oposicionista Desafiante, y es con frecuencia precursor de un Trastorno de Conducta.

El Trastorno Oposicionista Desafiante es uno de los problemas que causa mayores dificultades, tanto en la escuela como en casa. Los padres por lo general, ante el desafío del hijo, pierden el control y terminan castigando al niño. Muchas veces este comportamiento afecta la estabilidad de la familia y en ocasiones los padres terminan enfrentándose.

* Trastorno de Conducta (TC):
Consiste en un patrón de comportamientos en el que se violan sistemáticamente las normas sociales o legales y los derechos básicos de los demás; se da de forma persistente. Pueden presentarse conductas agresivas hacia personas y animales (intimidación, amenazas, peleas, uso de armas potencialmente dañinas, crueldad física), destrucción de propiedad, robos y mentiras para eludir responsabilidades y violaciones graves de las normas establecidas.

Se presenta en un 20-50% de niños y adolescentes con TDAH, y algunos evolucionarán hacia un Trastorno Antisocial de la personalidad en la vida adulta.

Trastorno por abuso de drogas: El riesgo en el TDAH de presentar abusos de sustancias en la adolescencia o en la vida adulta es del 12 al 24%, y la presencia TOD y/o TC es un predictor para presentar posteriormente dichos trastornos. Estos trastornos se presentan con frecuencia más temprano, y duran más que en las personas que no padecen TDAH.

Algunos clínicos han señalado que el uso de Metilfenidato (Ritalina) podía inducir a los adolescentes al uso de drogas; pero los últimos estudios de seguimiento parecen apuntar a que el tratamiento con psicoestimulantes, mantenido por más de un año, actúa como factor protector frente al desarrollo de abuso de drogas en la adolescencia o en la vida adulta.

Trastorno de ansiedad: La presencia de TDAH aumenta por 3 el riesgo de padecer un trastorno de ansiedad.

* Trastornos afectivos:
La mayor parte de los estudios sitúan el rango de presencia de un trastorno afectivo en el TDAH (ya sea una depresión mayor o una distimia) en el 20-30%, con un riesgo de padecerlos para estos niños 5 veces superior al de la población normal. La presencia de un Trastorno Bipolar parece estar marcado por antecedentes familiares. En cualquier caso, el diagnóstico de TDAH, no aumenta el riesgo de padecer un Trastorno Bipolar.

* Trastorno del sueño:
Los niños con TDAH tienen problemas para conciliar el sueño, para mantenerlo (se despiertan durante la noche) y en su duración (se despiertan antes). Pueden presentar también somniloquio (hablan dormidos), terrores nocturnos, pesadillas, movimientos involuntarios, sonambulismo.

* Trastorno de tics y Síndrome de Gilles de la Tourette:
Los afectados notan cómo se contraen grupos de músculos, provocando lo que se denominan tics motores. Otros quizás experimentan la necesidad de pronunciar determinados sonidos o palabras: es lo que se denomina tics vocales. El Síndrome de Gilles se caracteriza por contracturas espasmódicas de los músculos, coprolalia y múltiples tics que afectan cara, cabeza y miembros.

* Trastornos de coordinación motora:
Problemas de equilibrio, torpeza en motora fina (dificultad para coger el lápiz, usar el teclado del ordenador) choques, caídas frecuentes.

* Problemas de rendimiento académico:
Más del 20% presentan problemas específicos del aprendizaje en lectura, escritura, matemáticas, etc.

* Problemas intelectuales:
El grupo de niños con TDAH está entre 7 y 10 puntos menos que sus iguales en las pruebas de inteligencia, sobre todo en el área verbal.

Lesiones y accidentes: el niño hiperactivo tiene 4 veces más posibilidades de sufrir accidentes y lesiones graves (fracturas óseas, traumatismos cráneo - encefálicos, rotura de dietes, etc.) que el niño sin este trastorno, debido a su impulsividad y a la presencia de trastornos de la coordinación motora.

Los trastornos de la mente causan muchas dificultades en el ámbito familiar, social y laboral. Estos trastornos no se deben a debilidad o incapacidad de las personas. Lo que sucede es que el cerebro es un órgano de nuestro cuerpo y puede enfermarse en cualquier momento. Si usted, un miembro de su familia o un amigo llegasen a tener un problema mental, lo más aconsejable es visitar al especialista. La Clínica San Francisco ofrece asistencia a precios diferenciados los días jueves para personas de escasos recursos.


Universitá degli Studi di Pavia-Italia.

Clínica San Francisco.

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