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  • EFE

Laura Pausini dice vivir un momento nuevo en sus dieciocho años de carrera con su último disco, Inédito, que surge de una pausa de dos años en los que sometió sus creencias a examen, todo un logro para quien considera irrenunciable su estilo y que se define como “terca y testaruda”.

“Lo inédito fue el retiro en la casa en la que crecí, rodeada de silencio total, que me permitió estar conmigo misma y tener pensamientos muy profundos, lo que se ha reflejado en mis letras”, dijo la cantante.

El grano de arena de Pausini se llama Bienvenido, el corte con el que se abre Inédito, “un mensaje energético y optimista”. “En estos años me he reencontrado con mis raíces, con mi pueblo, con mi nación, y he visto mucha gente desilusionada, sin trabajo y sin ganas de luchar”, destacó la artista.

Desde sus primeros discos, ha hecho gala a menudo de un fuerte compromiso social, por lo que, ante las recientes oleadas de inmigrantes en su país huyendo de los conflictos armados de los países árabes, resulta especialmente pertinente ese Bienvenido.

“Italia no estaba acostumbrada a recibir extranjeros. Pienso que es justo abrir las puertas a quienes tienen problemas en su tierra. Tenemos que aprender a recibir a los extranjeros, cuidándonos también de que entren personas honestas”, señaló.

La que es al día de hoy la cantante italiana más importante a nivel internacional le ha estrechado la mano a su compatriota Gianna Nanini, “la roquera por excelencia” de su tierra, con la que colabora en el tema que da título al disco.

“Hemos tenido una amistad muy fuerte en los dos últimos años y, aunque en Italia dicen que somos opuestas, somos idénticas en realidad”, apuntó.