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Armando Morales era como un niño grande, pero un niño callado, observador. Cualquier palabra que otro decía, él la escuchaba, le daba vuelta en su mente y esa palabra se convertía en línea, en dibujo, en acuarela, en litografía, en pintura.

Amigo entrañable del escritor Sergio Ramírez Mercado, a quien lo unía no solo la pasión por las artes, sino también su admiración por el héroe nacional, Augusto Calderón Sandino.

El “Adiós a Sandino” es una Litografía de 53x70 cm.  Según el propio Armando, parte  de un recuerdo de infancia cuando Sandino con miembros de su Estado Mayor posan para una fotografía frente a la ferretería de su padre, recuerdo que  le quedó grabado en su mente  y que su memoria rescatara cinco décadas más tarde en esta obra de arte.

Para describir la obra, recurrimos al trabajo de Elizabeth Ugarte F. ”Historia y Memoria en el “Adiós a Sandino”, de Armando Morales quien nos la describe de la siguiente manera:

“…En la litografía aparecen seis personajes, los mismos que representó en el cuadro de 1985, Sandino junto a sus generales Pedro Altamirano, Francisco

Estrada, Juan Pablo Umanzor, Sócrates Sandino, y Miguel Ángel Ortez.  Augusto C. Sandino (1895-1934), es el Héroe Nacional, jefe del Ejército de Soberanía Nacional de Nicaragua que libró una lucha entre 1927 y 1932 contra las fuerzas de ocupación  de la Marina de Guerra  de los Estados Unidos…”

Y Elizabeth valora la obra, así:
El “Adiós a Sandino”, más que la representación de un hecho histórico, es un recuerdo llevado a imágenes, materializado, donde el artista crea su propio tiempo.  “Morales se ha construido un tiempo intermediario, propio a través del cual el pasado hace penetrar en el instante presente los cortejos de los fantasmas desaparecidos.” (Jordan, 1991:6)

Armando Morales al referirse al título de la obra dice:
“No sé si fue esa misma noche que los mataron, pero sí ha de haber sido, en todo caso, en fecha muy cercana.  De allí el título: “Adiós a Sandino”, el adiós de un niño de siete años que no sabía que se estaba despidiendo de quien unas décadas más tarde iba ser un héroe entre los héroes” (Conde, 1994:5)

Y para mantener fresca la memoria, Morales expresa:
“Se alinearon en la acera frente a la ferretería de mi padre; pero tal vez para estar más holgados no dieron la espalda a la Camisería Ideal, sino al Salón Rosado de doña Rosa (pintado por dentro de rosado terracota)...” (Tibol,1990:27)

Morales  y su relación con Sandino  
La reivindicación de Sandino que asumiera el FSLN  en su lucha por derrocar a la dictadura somocista, hizo que Morales simpatizara con la Revolución sandinista por lo que Dore Ashton expresa:  “...Se trata de un pintor que encontró su camino desde muy atrás, de ahí le ha sido imperativo dirigirse a los otros que están en la lucha desde la Revolución sandinista con la gente que simpatiza.” (Ashton, 1990:9)
La historia y la memoria han sido puntos clave para crear el “Adiós a Sandino”, obra original y subjetiva donde están presente la modernidad pictórica y el patriotismo del autor, ya que “a pesar de vivir más tiempo en el extranjero que en Nicaragua, no ha perdido su identidad como nicaragüense, ni el amor a su país, fuente inagotable de sus creaciones artísticas” (Torres, 1996:48).

Armando Morales y su relación con Benjamín Zeledón
Fue Sandino el que vio el entierro de Benjamín Zeledón en Niquinohomo, y fue Morales el que vio a Sandino; el primero resultó ser uno de los principales luchadores por la soberanía nacional, y el segundo, uno de los principales pintores nicaragüenses que plasmara la lucha sandinista en obras pictóricas para la posteridad.   Sirvan las presentes líneas para honrar la memoria de uno de los grandes pintores de Nicaragua, y para presentar mis condolencias a todos los pintores y a todos y todas los involucrados con las Bellas Artes, al Centro Nicaragüense de Escritores  y de manera especial a sus amigos y familiares.
Guatemala de la Asunción, 16 de noviembre de 2011.