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La magia de las máscaras invita a una fiesta de colores en cada una de las obras que confecciona una ama de casa oriunda de Granada, que actualmente habita en Linda Vista, y que solo quiere ser conocida artísticamente como “Chilito”.

Todo  empezó como un juego, cuando con una masa de cerámica fría que le había traído una amiga de los Estados Unidos la motivó a crear figuras con moldes para jugar en la arena.

Al advertir las bondades de la cerámica decidió crear muñequitas para jugar con su sobrina y descubrió que tenía habilidades para trabajarla,  y desde entonces en sus ratos libres trataba de hacer algo diferente.

Tres años después, Chilito ya es una maestra del reciclaje al hacer arte con papel maché y botellas vacías. Su producción se ha caracterizado por tener esencia caribeña y aunque “yo no soy costeña, soy negra y siento que hay que pintar la fuerza de esta sangre que corre en nuestras venas”.

“Lo que hago generalmente, y es lo que a la gente le gusta, son negras con sus cuerpos bellos en movimiento; sin embargo, también hay algunas botellas que llevan paisajes pintados y esas tienen bastante demanda”, manifestó “Chilito”.

No obstante, esta escultora del papel no se ha cerrado a otras posibilidades culturales, de ahí que actualmente está elaborando botellas con decorados de macho ratón, El viejo y la Vieja, sin olvidar las fascinantes gordas.
 

Práctica ecológica
Cuando se tiene en la mano una de estas obras da la sensación de estar ante una cerámica tradicional, jamás se le viene a la mente a uno que está trabajada con papel.

“Este proceso es un poco largo, te puede llevar hasta una semana. Primero pongo a remojar el papel en agua, luego lo saco finito y procedo a mezclarlo con el pegamento para moldear las botellas. Cuando la mezcla se seca te queda igual como cerámica, una vez que ya está seco solo le pongo la base y le doy los colores vistosos. Los accesorios, como las figuras que van en relieve, los hago con cerámica en frío, que también la pongo a secar al sol”, ilustró “Chilito”.

Además del talento y de la dedicación a cada una de sus obras, cabe resaltar que es una práctica completamente ecológica debido a que la base fundamental de las obras es el papel reciclado en combinación con botellas vacías de vino y ron, sin obviar los envases de perfumes.

“Chilito” es  una madre que en sus ratos libres se pone a trabajar, “en lo que estoy cocinando estoy moldeando o estoy pintando”

Algo muy importante es que ella aprendió y empezó a desarrollar esta técnica sin ningún profesor ni escuela; asimismo, es digno de destacar que carece de herramientas por lo que ha tenido que improvisar, así la vimos haciendo relieve a sus muñecas con un aplicador de mantequilla.

Otro dato curioso es que quienes adquieren sus obras no solo compran un objeto meramente decorativo, sino que en la mayoría de las botellas pueden guardar licor y lo que se estime conveniente, porque no las sella sino que hace un detalle en la tapa pero con la opción de que puedan guardar líquido sin ningún inconveniente, ya que los materiales que usa para sellar la pintura permiten que no se dañe ni corra el riesgo de sufrir algún daño.