•   Belfast, Reino Unido  |
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  • AFP

Un gigantesco museo consagrado al Titanic abrió sus puertas en Belfast el sábado, a pocos días del centenario del naufragio de este barco construido en la provincia británica de Irlanda del Norte.

Los astilleros de Belfast trabajaron tres años en la construcción del barco, el más grande del mundo en la época y diez meses en su diseño interior.

Varias personalidades políticas norirlandesas, así como un testigo del lanzamiento del paquebote en 1911 estaban presentes en la apertura del centro.

"Mi padre y mi madre me llevaron al astillero naval de Workman and Clark para ver su lanzamiento", contó Cyril Quigley, quien hoy tiene 105 años de edad.

"Vi a esa enorme cosa deslizarse hacia el agua. Tenía sólo cuatro años y medio", agregó esta contadora jubilada.

El Titanic naufragó en aguas de Terre-Neuve en su viaje inaugural de Southampton (Gran Bretaña) a Nueva York, tras haber chocado con un iceberg en la noche del 14 al 15 de abril de 1912. El naufragio causó más de 1.500 muertos de los 2 mil 200 pasajeros.

El nuevo museo dedicado al barco, no tiene objetos de época. Todo es nuevo, recreado como los originales, desde el mobiliario hasta las vajillas, y los efectos especiales y experiencias en tercera dimensión llevan al visitante a la leyenda.

El barco de seis pisos, con cuatro proas parecidas a la de la nave hundida, espera recibir más de 400 mil visitantes el primer año, y Belfast, que tiene todavía los rastros de treinta años de violencia entre católicos y protestantes, buscará con esto incrementar la industria turística.

Unas 100 mil personas ya compraron boletos para entrar al museo.