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La Semana Santa es un periodo en el que los cristianos conmemoran la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo, y siendo Nicaragua un país católico con mucho fervor mezclado con sus tradiciones, hacen de este tiempo el indicado para disfrutar de la riqueza de su cultura religiosa,  que varía según la ciudad.

La originalidad de las actividades religiosas forma parte de los atractivos tanto para turistas extranjeros como nacionales, quienes llenan las calles desfilando con devoción, al tiempo que lo ligan a las tradiciones de la cultura nicaragüense.

“Las alfombras pasionarias” elaboradas con aserrín pintado, el Viernes Santo adornan las calles de la ciudad de León, donde tradicionalmente pasa la procesión del Santo Entierro en el barrio Sutiaba.  Cada alfombra tiene en su decoración pasajes bíblicos que atinan perfecto con la ocasión. Un recorrido que no puede pasar por alto al visitar Occidente.

Nandaime  vive su tradición con la realización de la procesión de carretas haladas por bueyes, y que salen de Carazo, Masaya, Granada y Rivas para hacer un recorrido que tarda cuatro días en llegar a su destino final, el santuario de Popoyuapa, ubicado en San Jorge, Rivas. Esta es una tradición con más de medio siglo.

Granada es otro de los destinos que no debe pasar inadvertido esta semana; ahí puede disfrutar y ser parte del Vía Crucis Acuático que surca los canales del Lago de Nicaragua. Las 14 estaciones comprenden 14 isletas que varían cada año.

Navegan en vez de caminar, aunque no es una tradición antigua en la Ciudad Colonial   pero sí única en el mundo. Inició hace menos de 20 años cuando un sacerdote y la comunidad de las Isletas decidieron comenzar una forma improvisada de realizar la tradicional procesión, adaptada a las condiciones de la comarca de Isletas de Chocote.

Hoy día, es una celebración en donde cada vez participan más personas en decenas de lanchas y pequeñas canoas, que acompañan a la imagen de Jesús en el recorrido.

En Bluefields,  ciudades y pueblos del Caribe tienen actividades diferentes. La más llamativa de estas ocurre el Domingo Santo, cuando todos se congregan en los cementerios para asistir a una misa campal, además de visitar y arreglar las tumbas de sus familiares fallecidos. Es una tradición parecida a la que se realiza el Día de los Difuntos a nivel nacional.

La cultura gastronómica juega un papel importante en la Semana Mayor, donde se degustan  platillos típicos de la temporada, y la comida precolombina sustituye a la carne de res y a la de cerdo. Estos se pueden comer en los hogares de cualquier ciudad.

Los platillos más populares que se consumen en esta época son: la sopa de queso, el pinol de iguana, el pinol de tortuga, la masa de cazuela, el arroz con sardina, la torta de sardina, el almíbar, la cusnaca, los buñuelos, la chicha, el pinolillo y el cereal.

Con la colaboración de los corresponsales del Diario.