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Un rancho de  caña con techo de paja era el hogar de una madre soltera abandonada a su suerte con cinco niños.  Uno de ellos, acostado, leía  a la luz de un mechero de candil, porque la pobreza extrema no les permitía gozar de la energía eléctrica que había en otros hogares.

Las carencias campeaban dentro de ese rancho; sin embargo, encontraron resistencia en sus moradores. El  niño lector empezó a vender periódicos y billetes de lotería. Luego consiguió empleo como aguatero: “Daba de beber a los estibadores que trabajaban en los embarques de banano. El aguatero iba con un balde y un jarro, dispuesto a acudir al llamado de los estibadores.

Posteriormente, ascendí a cargador y mientras yo llevaba cabezas de plátano mis compañeros de colegio de raza mestiza o blanca contaban lo que nosotros cargábamos. Mi madre se rompía trabajando, yo también, todos contribuíamos, éramos una pequeña colmena alrededor de mi madre y de mi abuela para poder llevar el sustento a la casa. Eso me encaprichó para estudiar con más ahínco y tesón hasta ser el mejor estudiante en medio de todas esas carencias”.

Hoy ese niño tiene 71 años, se asombra de gozar de buena visión después de haber esforzado tanto la vista y “de no ser un imbécil por la desnutrición y falta de alimentos cuando más lo necesitaba”, y por si fuera poco, es el reconocido poeta Antonio Preciado, Embajador de Ecuador en Nicaragua.

Este diplomático es un hombre sencillo que empezó a adornar cuartillas a los ocho años y medio. ”Sentí que algo bullía dentro de mí  y que no debía quedar ahogado, no sabía de qué se trataba, pero  de pronto me di cuenta de que estaba siendo impelido a escribir, inicié con cositas inocentes, pero a los 17 años publiqué mi primer libro que está centrado en el negrismo, se llama Jolgorio, es poesía onomatopéyica, de sonoridad, imitativa de los entonamientos de Guillén, Regino Pedroso y de todos los poetas que influyeron en esa época en la que era adolescente”, acotó.

En sus versos ha alzado la voz contra esos casi 200 años de vida republicana en su país durante los cuales dice que se invisibilizó a los negros y a otras etnias, “a los negros solo se nos aplaudió cuando estuvimos en los cuadriláteros de boxeo y cuando en dos ocasiones la selección de futbol fue al Mundial y estaba compuesta en 80% por negros. Si ganábamos nos aplaudían, si perdíamos nos decían los peores insultos”.

A los 23 años ganó el “Ismael Pérez Pazmiño”, principal concurso de poesía de Ecuador que estaba dotado de un gran premio,  “esto me hizo conocido a nivel nacional y al año siguiente gané el Festival Nacional de las Letras”, siendo los dos acontecimientos que marcaron su vida porque le abrieron las puertas

¿Poeta de la negritud?
Sus trovas en honor a la opresión impregnada en el ADN de los descendientes de los conquistadores, han hecho que los estudiosos lo consagren como un poeta de la negritud, no obstante, su visión holística de la vida y del mundo lo han llevado a no encasillarse en “lo negro” excluyendo a los otros, sino que se considera poeta de todo lo humano.

“Mi poesía está atravesada por la negritud, porque como negro no he podido evadir mi responsabilidad  de denunciar todo lo que ha pasado a partir de que 20 millones de seres humanos fueron cazados y trasladados a América como esclavos, pero yo convierto mi poesía contra todo ese oprobio y exalto la condición del ser humano”, aseveró.  

Acerca de los extremos axiales de su poesía dijo que el primero es ese carácter testimonial porque no rehúye de sus convicciones sociales para decir lo que debe decir, “soy alineado con las causas de la humanidad y tenazmente opuesto a lo que implique opresión al hombre”.

En el otro extremo es un poeta intimista que explora sus alquimias interiores, sus introspecciones,  sus vivencias, el amor, los dolores, las angustias y dudas existenciales y son filones temáticos, “por eso cuando se me dice que soy poeta de la negritud ha generado que yo declare que no me gusta que se me encasille como tal porque eso en realidad es otra forma de apartarnos”.

Preciado fue el primer negro en ser rector de una universidad estatal, el primer negro presidente del núcleo cultural de  provincia y miembro del Consejo Nacional de Cultura, y con el gobierno de Rafael Correa fue el primer negro con rango de ministro constitucional.

El poeta y el diplomático --dijo-- son entrañables amigos, son hermanos, yo no puedo desdoblarme pero el poeta conduce al diplomático en este Ecuador que superó a aquel que no tenía unidad en la diversidad, sino abismo entre las otredades.

Documental sobre Antonio Preciado

Antonio Preciado entre cantos y Marimba es el documental que pertenece a la colección "La Palabra, producido por la Unesco, la Universidad de Veracruz y el Sello Pentagrama, de México, que tiene el objetivo de difundir la poesía que consideran vital en América Latina; por lo tanto, Preciado siente que  es una gran deferencia, “aunque soy un hombre muy sencillo y la poesía es un trabajo de humildad”.

Preciado diserta sobre la marimba con tanta propiedad como de filosofía o de política, reconoce que la nica es  más melódica, acompasada y dulce “porque corresponde a las teclas blancas del piano mientras la melodía de la ecuatoriana es equivalente a las teclas  negras y es acompañada con estruendo de tambores, por lo que la africanidad es más patente, evoca los cantos ancestrales y rituales del sincretismo religioso. Este documental cuenta mi vida y se articula con testimonios de otros personajes de la negritud de mi provincia”.

La proyección será el viernes 20 de abril, a las 6:30 de la tarde en el Instituto de Cultura Hispánica.