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Desconcertarte es la exposición colectiva que abrió sus puertas la noche del 8 de agosto en las instalaciones del Instituto Nicaragüense de Cultura Hispánica, y que contó con una concurrencia amplia y selecta.

Recorrer la ruta artística creada por la Galería Pléyades en las paredes del auditorio implicaba someter la vista a una extraña pero regocijante simbiosis de estilos, escuelas y temáticas.

La escultura de un niño dormido invitaba a la ternura y a la contemplación, en contraste con otras obras más fuertes como Enso, de Ramiro Lacayo, un cuadro con el que está participando y del que comentó que es un círculo japonés hecho en técnica mixta; asimismo, manifestó que la colección en su conjunto está muy buena. La mujer fue una de las temáticas predominantes, en unos cuadros la encontrábamos elegante y finamente vestida, como en Sueño de una noche de verano, de Alma Fernández, que calca el emblemático título de la obra de Shakespeare, en otra aparecía desnuda y sensual, no obstante, hubo una que resultó particularmente atractiva, por las lecturas a las que invita.

Se trata del óleo sobre tela titulado Azul, de Hernán Pérez, cuya esencia radica en que aparece el bello rostro de una mujer que asoma, envuelto en lienzos, en la carátula de una bolsa para regalos; ¿será una muestra de la mujer como objeto publicitario o una mirada a la cosificación de ella?. ¡Quizás sí! ¡Quizás no! Por su parte, el artista David Salvador manifestó que la mujer es una temática muy importante en su obra, por su sensualidad, por su ternura y por ser el símbolo de la vida.

“Mi mensaje es en contra de la violencia contra la mujer. También pinto trenes porque me recuerdan los tiempos en los que viajaba para visitar a mis abuelos y pasaba vacaciones de diciembre. Los trenes pasaban de estación en estación y quizás con mi pintura quiero traer de regreso esas imágenes y vivencias de hace tantos años. Es un recuerdo, es melancolía”, afirmó.

Entre el grupo de obras se erigía altiva Volúmenes fragmentados, una escultura cubista que se va elevando de cubo en cubo hasta alcanzar una altura considerable. Esta obra pertenece a la artista plástica Ilse Ortíz de Manzanares, quien reveló que la obra tiene un esqueleto de madera y “luego va forrado con fibra de vidrio, después la revestí con tres capas de color, por lo que la pieza aguanta sol, lluvia y el paso del tiempo. Puede ser para interiores o exteriores porque aguanta la intemperie”.

Y en busca del ojo experto, El Nuevo Diario conversó con doña Giovanna Serrano, pintora consolidada que asistió como público. Ella compartió que en Desconcertarte “vemos formas variadas de pinturas y esculturas, e indudablemente la calidad de los expositores es óptima. No sé cuántos pintores hay con exactitud, pero vale la pena verlos, apreciarlos, pues difícilmente podrán ver en conjunto a tantos pintores de calidad con buen uso de colores, de argumentos y de mezclas”.

Así que las puertas de Desconcertarte están abiertas al público desde el miércoles y cerrarán hasta el 17 de agosto.