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No importó que en Managua estuviera lloviendo, ni que el tráfico fuera un caos producto de las vías cerradas por motivo de las celebraciones previas al retorno de Santo Domingo a Las Sierritas de Managua. Los intelectuales y los amantes de las letras llegaron hasta Códice para saludar al escritor y acompañarlo en la segunda fecha oficial de celebraciones.

En el breve acto de inauguración, Sergio Ramírez agradeció al comité organizador de la extensa jornada de homenaje, e hizo mención especial de sus amigos que viven en el exterior, así como de docentes de la universidad de Ginebra que llegaron a Nicaragua para sumarse al festejo.

Los acordes de la guitarra fueron obra del maestro Eduardo Araica, quien acompañó a doña Norma Helena para cumplir con el repertorio escogido para complacer el selecto gusto musical del escritor, descendiente de músicos. El público disfrutó de tangos, boleros y temas de todo tiempo, incluyendo composiciones de Perrozompopo, para los más jóvenes; asimismo, Chavela Vargas también fue recordada al interpretar uno de sus grandes éxitos.

Mordzinski entre nosotros

Cabe resaltar que el concierto fue parte de la inauguración de la exposición fotográfica del reconocido profesional de la cámara, Daniel Mordzinski, el hombre que se ha especializado en congelar los rostros de los escritores, con el objetivo de llegar a construir el atlas humano de la literatura iberoamericana. Las paredes de Códice sirvieron como soporte para las piezas que muestran a un Sergio Ramírez Mercado en diferentes escenarios y etapas de su vida. Da la impresión de que Mordzinski lo hubiese seguido como devoción, pues nos muestra imágenes del narrador en París, San Juan y Guijón, en años diferentes.

Asimismo, nos encontramos con Sergio Ramírez junto a iconos literarios como Gabriel García Márquez, Carlos Fuentes y Gioconda Belli, sin olvidar que Mordzinski también compartió en esta muestra los trabajos que ha hecho con otros autores tanto nacionales como extranjeros. Y más allá de haber aceptado que se organizara esta exposición, es un verdadero detalle que Mordzinski estuviera presente esta noche, lo que el escritor agradeció sobremanera.

“Es el milagro constante que ha logrado en miles de fotos Daniel Mordzinski, el fotógrafo de los escritores, el que nunca se está quieto, siempre entregado a la cacería de sus personajes, el gran improvisador, el que sabe que la imagen es fruto de la imaginación y de la ocurrencia, y que la memoria no es sino el instante y que es el dueño del instante”, refirió Ramírez respecto del trabajo de este argentino que tiene muchas imágenes que mostrar.

Un obsequio especial

Y como si la música y las bellas imágenes fuesen insuficientes, el autor de Margarita está linda la mar fue sorprendido por un regalo sorpresa de parte de Candelaria Rivera, hija de Norma Helena Gadea, quien a pesar de estar en Argentina quiso demostrar su cariño hacia Ramírez.

El presente despertó la curiosidad del público que a coro pidió que lo abriera. Y al romper el empaque se descubrió que se trataba de una foto del Momotombo, que fue del agrado del escritor, cuyo escritorio fue alborotado por Candelaria cuando apenas era una niña.

Sin lugar a dudas, fue una velada inolvidable.