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Sus trazos siguen las formas dictadas por la naturaleza y escritas en la piel del ser humano. Rostros, torsos, senos descubiertos, miradas tristes, seres pensativos, conmocionados o simplemente vivos, protagonizan los cuadros del pintor José Quant, un discípulo de Gustave Courbet que declara abiertamente que no puede pintar lo que no ve.

Quant, leonés radicado en Estados Unidos, es un amante del arte cuya pasión surgió de un encuentro casi onírico. Un chavalo que antes del terremoto entró a husmear a las instalaciones de la Escuela Nacional de Bellas Artes y vio la escultura de una mano que lo dejó “completamente emocionado; ese día decidí que quería ser artista, pero mis padres me dijeron que me moriría de hambre”.

Y para evitar el augurio, Quant hizo estudios universitarios en Administración de Empresas. Sin embargo, el arte seguía bullendo en su interior y se descubrió con talento para la industria de la moda. Así, gracias a la calidad y al empeño que puso se abrió paso en ese mundo competitivo y dio vida a Paris Blue.

“Estuve 30 años en la industria de la moda. Principié la empresa Paris Blue, diseñando y vendiéndoles a grandes compañías, soy empresario pero gracias a Dios tengo talento para el diseño y le vendí a todas las cadenas de los Estados Unidos”, afirma de una manera tan natural que pareciera que es fácil para un nicaragüense marcar hito en la moda estadounidense.

“No pinto lo que está de moda”

No obstante, a pesar del éxito como creador, Quant sentía más hambre de arte y decidió saciarla inscribiéndose en la escuela de arte de Pasadena, California. Su objetivo era claro: del arte quería la pintura.

Y aunque es un hombre de moda, lo que se nota en su vestir impecable y en su look moderno y relajado, además del porte al caminar, en sus cuadros no pinta lo que está de moda.

“Yo no pinto lo que está de moda, sino que pinto lo que me gusta. Me gusta el ser humano, el rostro, lo figurativo, no podría pintar lo abstracto ni paisajes urbanos, solo estoy interesado en las personas, porque son lo más importante que hay en el mundo y eso es lo que busco capturar”, afirmó Quant.

Asimismo, manifestó que mucha gente dice que ya no hay nada que pintar, que todo se ha pintado, pero el ser humano siempre sigue inventando, así que actualmente está interesado en una propuesta que fusiona lo abstracto con lo figurativo.

Entrega total a la pintura

Para disfrutar al máximo de su comunión con los lienzos, la policromía y sus modelos, este artista dejó Paris Blue en manos de su mayor suplidor y “ahora estoy entregado por completo a mi pasión por la pintura. Todos los días pinto, la pintura para mí es una adicción, tengo que pintar porque si no lo hago me pongo nervioso”.

José Quant pinta a la prima, no pasa las brochas por días o semanas en el mismo trabajo, pues su trabajo lo realiza con el modelo en frente, porque le parece que si pinta un cuadro por mucho tiempo se vuelve rígido.

“Pinto en directo porque las personas no pueden estar por mucho tiempo en una posición, por eso no hago cuadros muy grandes pero estoy pensando en ampliar el número de sesiones, pero siempre seguiré pintando “en vivo”, sin recurrir a las fotografías”, prosiguió.

Exposición en el Salón de los Cristales

Hoy se inaugura la exposición “El realismo contemporáneo de José Quant” en el Salón de los Cristales a las siete de la noche, gracias a que don Ramón Rodríguez, Director del Teatro Nacional Rubén Darío quedó extasiado al contemplar como su pintura asocia lo contemporáneo con las técnicas tradicionales de antiguos maestros.

“En el realismo contemporáneo se produce una combinación de la técnica de los viejos maestros… con las composiciones originadas en el diseño gráfico moderno, lo que produce una recreación, tanto en los objetos más cotidianos, como en los desnudos que emergen del claroscuro flamenco del siglo XIV, con composiciones más fotográficas, como sucede en el trabajo de José Quant, debido a su formación visual como diseñador”, escribió Salvador Espinoza, Subdirector artístico del TNRD.

Finalmente, Quant, dijo que le gustaría que los estudiantes de arte visitaran su exposición, “no porque yo sepa pintar o conozca las técnicas, pero considero que cada estudiante tiene que exponerse a todas las técnicas porque un pintor aprende de todos para formar su estilo”.

El trabajo de este artista versátil que hace escasos meses fundó una galería en la que exhibe solo lo que le gusta y que ha tenido gran aceptación por la calidad de las obras y de los artistas seleccionados, estará abierta durante dos semanas y la entrada es gratis.