•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

Ya no está para soplar el saxofón. Perdurarán en el tiempo las colaboraciones constantes que hizo para El Nuevo Diario, así como su incansable espíritu de investigador social, su arraigado humanismo y la relación directa con la gente común, con los de abajo, como diría Mariano Azuela.

Carlos Powell fue un retratista de la Nicaragua que le acogió con los brazos abiertos, un argentino que supo que más allá de las fronteras muchas historias de dolor son compartidas por el hombre alrededor del mundo. Un ser cuya voz rompió las barreras del silencio a través de la literatura, vehículo en el que puso a viajar la crítica política, sobre todo en su cuento “Si otro gallo nos contara”, una especie de fabulización del andamiaje político nacional.

La noticia sorpresiva de su fallecimiento impactó al periodismo, a la literatura y a quienes lo conocieron más allá de su faceta profesional, como el periodista Juan Ramón Huerta, quien lo recuerda como un hombre solidario, amigo franco, que no era periodista pero ejercía el periodismo con tal profesionalismo que no hizo falta la academia, un humanista cargado de optimismo en sus proyectos, con excelente sentido del humor y que asimiló el ser nicaragüense en poco tiempo, de forma tal que muchos dudaban de su origen argentino.

El Centro Nicaragüense de Escritores, CNE, emitió un comunicado firmado por su presidenta, Vidaluz Meneses, en el que lamenta profundamente su fallecimiento.

Asimismo, precisa que fue gracias a su investigación sobre el cuento nicaragüense que en 1985 vino a radicar al país, donde fue editor en Editorial Vanguardia, responsable de la página Cultural de Barricada Internacional, jefe de Redacción de la revista centroamericana Pensamiento Propio y jefe de información de la Revista del Campo.

Además, recalca que gracias a la calidad de su trabajo en 1988 ganó el premio de Educación Popular de la Asociación Nicaragüense de Literatura Infantil y Juvenil con el cuento “Un combate ganado”, publicado en la colección Los niños queremos cuentos.

En 2002, Powell ganó el Premio Juan Rulfo de Periodismo que otorga Radio Francia Internacional, en la categoría de derechos humanos, con un reportaje sobre un Organismo No Gubernamental de Estelí que brindaba tratamiento psicológico a las víctimas de la guerra en las montañas nicaragüenses, así como a las personas que fueron impactadas por el horror de las minas antipersonales.

Powell no escapó al cese de la existencia, pues llamado o llegado, el final es inevitable. Sin embargo, su huella literaria y social lo coloca en la esfera de los inmortales.