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El cáncer de mama es una de las causas de muerte más frecuentes. Este mal ha arrasado con la vida de millones de mujeres en todo el mundo, pero en definitiva la detección a tiempo puede salvar su vida. A través de una simple autoexploración desde los 18 años podría evitar el avance silencioso de este flagelo.

Además, convertir el autoexamen de mama en una tarea cotidiana debe ser la misión de todas las mujeres, este se puede efectuar durante el baño, acostada o frente a un espejo.

“La autoexploración es el ‘Gol de oro’ para la detección temprana del cáncer de mama, como también lo es la mamografía en mujeres mayores de 40 años”, refirió la doctora Greta Solís, ginecóloga y obstetra del Instituto de Climaterio y Menopausia.

“Cabe destacar que el 97% de los casos de cáncer de mama son detectados por las mismas pacientes que ante la curiosidad o buenas prácticas por conocer su organismo acudieron a un autoexamen”, dice la doctora Solís, quien además agrega que las dudas deben abordarse con un especialista en la materia.

La ginecóloga insiste en que “la educación y responsabilidad de la autoexploración nos permite luchar por una mejor calidad de vida, porque simplemente es gratis, fácil de practicarse desde la comodidad del hogar, es segura, indolora, pero sobre todo, vital cuando se siguen fielmente los pasos correspondientes, ya sea sola o con ayuda de un profesional”.

Así se hace

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1 El autoexamen se debe practicar 10 días después de su periodo menstrual, pues antes de eso las mamas se encuentran más sensibles al dolor por la hinchazón de las mismas.

2 Durante la ducha, levante el brazo derecho y con la yema de los dedos de la mano izquierda revise de forma circular el seno y apriete suavemente. Debe empezar a hacerlo en el borde exterior del seno hasta llegar lentamente al pezón, con la intención de buscar nódulos sospechosos o algún cambio. Este mismo procedimiento repítalo ahora con el otro brazo.

3 Examinar detalladamente cada parte del seno y apretar el pezón es otro paso que no debe ser obviado para detectar si este segrega algo nuevo o anormal. El pezón debe oprimirse a profundidad para detectar y verificar la profundidad de algún nódulo encontrado en caso que lo haya.

4 Frente a un espejo colóquese derecha, luego ubique ambas manos a la cintura y una vez en posición levante un brazo y repose su mano en la parte trasera de la cabeza, cerca del cuello y con el otro revise su seno y observe si hay cambios de tamaño o forma de cada una de las mamas. Es importante observar si hay hendidura o cambios bruscos en la textura de la piel.

5 En la cama o sobre alguna superficie plana, recuéstese derecha y por debajo de cualquiera de sus hombros coloque una almohada y ubique el brazo detrás de la cabeza y con la otra, explore en forma circular y con la yema de los dedos detecte si hay presencia de alguna anomalía, esto debe repetirse en ambos senos.

Lo que puede descubrir

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Nódulos o quistes benignos o cancerígenos: Los benignos son todos aquellos que no tienen consecuencias de cáncer, mismos que pueden ser sanados u operados sin ninguna complicación. Estos nódulos pueden ser pequeños o grandes, como si fuese una semilla de nancite o bien una de jocote. Los nódulos pueden ser móviles o estáticos, enfatizó la especialista.

Los móviles: "Son denominados benignos o no sospechosos y sus principales características son bordes regulares, consistencia entre blando y duro, y no se encuentran adheridos a planos profundos de la mama.

Los estáticos:  Están dentro de los sospechosos de cáncer y sus particularidades son que estos nódulos tienen bordes totalmente irregulares, lo que fácilmente se pueden sentir cuando hacemos el autoexamen con la yema de los dedos y apretamos las zonas, se siente duro y están adheridos a un plano profundo del seno, donde fue detectado.

Si la masa anómala encontrada en las mamas se percibe rápido y duele durante la autoexploración, significa que el cáncer ha entrado en una etapa bastante avanzada, de lo contrario apenas y se siente como una semilla puede dejar entrever los senos tales como:

-una piel de naranja

-una piel completamente deshidratada o seca, de tal manera que esta se nota como rajada o escamosa.

-piel rojiza

-Los senos hinchados, así como también cambios en el aumento del tamaño de estos.

-Retracción o hundimiento del pezón, secreciones mamarias.

-Consistencia pétrea

- Un signo que agrava el pronóstico de cáncer es la aparición de ganglios en las axilas al lado de la mama afectada.