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Llovía sobre Managua, una fila de no menos de 200 personas estaba frente a la taquilla del Teatro Nacional Rubén Darío, TNRD, en busca de boletos para ver el clásico de Carlo Collodi, Pinocho. A un mes de ese suceso, la Sala Mayor abrirá de nuevo sus puertas este domingo 28 de octubre a las 4 pm para ofrecerle a su público mimado el regreso del intrépido personaje.

Mi memoria trae a colación cómo el público infantil se desbordó. Llegaron de la mano de sus padres y abuelos a vivir las aventuras de Pinocho y desde el momento en que se abrió el telón explotaron las emociones y la expectación. La sala estaba completamente llena y probablemente es lo que se espera.

Una vez iniciada la obra, la sala se convierte en un verdadero templo, los niños(as) atienden sin pestañear por hora y media y no se escuchan más que suspiros y aplausos. Los personajes se apoderan de su rol, el desempeño de cada actor es majestuoso.

El granjero arranca la risa de grandes y chicos con su acento final al hablar. Gepeto con su peluca nos roba el corazón y Pinocho sin sobreactuaciones logra una empatía con su balance muy determinado. En Pinocho se puede ver claramente el trabajo en conjunto y el montaje supera las expectativas pues cada una de las acciones está apoyada en el equipo mismo.

Las actuaciones son muy equilibradas, limpias y los recursos se aprovechan al máximo. Los tres cajones de la escenografía son un recurso muy bien explotado, al igual que las imágenes que se proyectan y en el cierre, ni se diga,  la ballena resulta espectacular. Visualmente, todos los elementos ayudan a los niños a interpretar el montaje, pues la mayoría de los asistentes ya conocen la historia.

La música en vivo con la animada participación de don Pancho Cedeño le da gran realce al espectáculo. El vestuario es impecable, fuera de lo que se ha visto en escena, es sencillamente original. Felicito al equipo de producción, a la Dirección y al elenco de quienes no dudo se lucirán nuevamente ante los exigentes espectadores.

Traigan a sus hijos y discípulos a ver Pinocho, las entradas están accesibles a 200, 150, 120 y 100 córdobas, les dejará muy buen sabor y lo mejor es que la recordarán aún después de su infancia.