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Una verdadera noche de gala con un “toque borinqueño” vivió ayer la Universidad Americana, UAM, en la celebración de su 20 aniversario, con la presentación del grupo estudiantil de tuna de la Universidad Interamericana de Puerto Rico.

Los más diversos ritmos latinoamericanos fueron ejecutados y bailados por este grupo musical de arraigo español, compuesto en su mayoría por jóvenes universitarios.

Al menos 15 de los 25 miembros de la tuna Interamericana llegaron al país el viernes pasado para dejar su arte musical como parte de los festejos de la UAM.

María Elena Rodríguez, directora de la tuna, se mostró muy contenta de estar en Nicaragua, sobre todo por el paisaje de las Isletas de Granada, y lamentó que estuvieron poco tiempo.

De orígen ibérico

La tuna es una hermandad musical estudiantil de tradición española del siglo XVI, que incluye no solo música sino también coreografías (llamadas fantasías) y un atuendo tradicional español, con pantalones de bombachos y capa.

Se añade el jubón o chaqueta ceñida al busto, las calzas o mallas que cubren el pie y la pierna hasta la cintura, usándose solas o bajo los bombachos. También la beca, que es la banda de color correspondiente a la Facultad del alumno, que se coloca sobre el pecho y los hombros, en forma de V, por encima del jubón.

La beca es entregada al tuno (integrante nuevo) por sus compañeros cuando estos consideran que ha alcanzado el grado suficiente de veteranía, y puede representar a su tuna. Actualmente hay numerosas tunas en países de Europa y Latinoamérica.

La tuna de la Universidad Interamericana de Puerto Rico fue fundada en 1968 por el profesor Eduardo Rodríguez y un grupo de alumnos e incluye instrumentos como el güiro de calabazo, el cuatro que es un instrumento de cuerdas puertorriqueño, bandurria, bajo, contrabajo. En la percusión menor utiliza castañuelas, bombo andino, bongó, claves y maracas.

Liz Marie Torres, quien ejecuta el cuatro, dijo que en sus presentaciones incluyen muchas piezas con el cuatro, ya que es un instrumento típico de Puerto Rico. El amplio repertorio incluye pasos dobles españoles, serenatas e incluso música clásica y vernácula como “María bonita” y el “Lago Azul de Ipacaraí”.

Antoinette Rodríguez, panderetista, dijo que ellas son su pasión aunque también ha hecho fantasías (coreografías) con capas y banderas.

Abigaíl Resto, acordeonista y la más veterana del grupo, es maestra, pero se mantiene unida a la tuna Interamericana por amor al arte musical.

El grupo llegó al país luego de que en una gira reciente por Colombia, conocieron a María Cecilia Herdocia, directora académica de la UAM, a quien le cautivó su música y los invitó a Nicaragua.