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Desde que el maestro Yves Saint Laurent rescatara el esmoquin del armario masculino y lo instalara en el femenino, mujeres como Diana de Gales o Laetitia Casta lo ha lucido. Ahora se presenta más sexy que nunca.

Esta temporada el esmoquin se convierte en una prenda tremendamente sexy, que habla de elegancia y sensualidad. En negro, blanco o bicolor, esta prenda, compuesta de chaqueta con solapas de satén acabadas en pico y pantalón recto con cinta lateral de satén, camisa blanca, pajarita o corbata, chaleco y fajín, se reinventa en forma levita o vestido cruzado con coquetas asimetrías como se ha podido ver en las colecciones las pasarelas internacionales.

Son muchas las firmas que han decidido incluirlo en sus colecciones, eso sí con interpretaciones tan atrevidas como sexys. El diseñador Hedi Slimane para la firma Saint Laurent le da una vuelta de tuerca y lo presenta con notas roqueras y con un estampado de mil rayas. Celine lo declina y lo expone a modo de vestido sin mangas, y Narciso Rodríguez lo sube a la pasarela en su expresión minimal.

El diseñador Alber Elbaz para Lanvin recupera la etiqueta que exige la noche y reinterpreta el patrón del esmoquin para crear una chaqueta corte que une a una falda lápiz para dar vida a un vestido femenino, una prenda más contemporánea y femenina.

Si la británica Stella McCartney trabaja con esta pieza hasta conseguir un audaz traje con proporciones vanguardistas y largo por debajo de la rodilla que vela por la nueva feminidad, Max Mara lo ha convertido en un vestido “casual” anudado a la cintura.

Roberto Cavalli lo presenta en blanco repleto de piedras de fantasía y con el tejido troquelado, una apuesta atrevida impregnada en un halo roquero y Dior prefiere alargar la chaqueta hasta convertirlo en un vestido levita que no necesita ni pantalones y ni camisa, un estilismo tan sugerente como atrevido.

Por su parte, Hermes actualiza el esmoquin, también llamado “tuxedo”, tiñéndolo en blanco y adornándolo con una corbata metalizada. Más femenino resulta el modelo que propone la firma Valentino, realzado con una pechera bordada.

En la memoria

Creado por el sastre británico Henry Poole para ataviar a los caballeros del siglo XIX que asistían a cenas en las que se permitía fumar, el esmoquin vive una auténtica revolución y se presenta más sexy que nunca.

Cuando Yves Saint Laurent presentó el esmoquin femenino en su taller de la avenida Marceau de París, el público que asistió se sorprendió, era la primera vez que esta prenda masculina mostraba su lado más sexy y sensual. “A partir de ese día, la sociedad tomó conciencia de que la mujer adquiría poder”, explica Pierre Bergé, pareja y colaborador del diseñador.

Bianca Jagger lo lució

A pesar de la reticencia inicial que mostró la sociedad, Bianca Jagger, Laurent Bacall y Catherine Deneuve no dudaron en lucirlo. Era la prenda que abanderaba la libertad y la independencia femenina. “Si la moda solo sirve para vestir a mujeres ricas, me retiro”, dijo Yves Saint Laurent cuando presentó el esmoquin.

Malerne Dietrich, Diane Keton, Joan Crawford o Faye Dunaway fueron algunas de las actrices que también se sumaron a la moda de lucir esmoquin. La princesa Lady Di sorprendió con un modelo en blanco y negro, adornado con una hermosa pajarita en el concierto de Génesis en 1984, firmado por la diseñadora Margaret Howell.

Este año, Carolina Kurkova, Laetitia Casta y Rihanna han sido algunas de las modelos, actrices y cantantes que lo han lucido en eventos de noche. Parece que el «tuxedo» es una prenda que no pasa de moda, cada día se viste más y se reinterpreta con la única intención de estar a la moda.