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Hola, yo soy la Tierra, yo soy el ecosistema en que viven los humanos y yo los acojo con mucho amor en mi cuerpo, pero parece que ellos no me amaran. Desde el momento de mi creación, creí que iba a tener una vida fantástica y bonita pero al ir pasando el tiempo, me di cuenta que las cosas no eran como yo esperaba. Los humanos eran muy crueles, eran crueles con los árboles, con los animales, con ellos mismos y también conmigo.

Los demás planetas que me rodeaban me decían que cada año me miraban más enferma y de hecho yo me sentía enferma. Cuando la tecnología iba avanzando los humanos iban construyendo más cosas extrañas y cada vez iban talando árboles para tener más espacio. En 2150 hubo tremendas guerras, luchaban por mis recursos naturales, y ni hablar de la contaminación, fue la peor experiencia de mi vida, mis tierras estaban infestadas de basura y se veían de un color café, sentía que la vida acababa para mí hasta que sucedió algo muy extraordinario.

Un grupo de personas de diferentes continentes se habían comunicado conmigo, no sé cómo hicieron pero me quedé asombrada. Ellos empezaron a hablar conmigo, me dijeron que habían encontrado una solución a todo lo que había pasado, pero ellos necesitaban mi ayuda. Les dije que haría cualquier cosa para poder sentirme mejor y detener esto, los humanos me dijeron que tenían que luchar con las fuerzas ecológicas para detener todo este lío y me necesitaban para que ayudara con algunos temblores y lluvias, yo acepté.

Al día siguiente, empezó la lucha y los humanos empezaron a plantar árboles, cuidar animales, enseñarles a ser ecológicos a los niños mientras que yo iba mandando ligeros temblores donde había guerra, y lluvia donde plantaban árboles. Esta lucha dilató como cincuenta años y yo me iba sintiendo mejor cada año. Había más árboles y más variedades de animales, muchos de los que luchaban conmigo han muerto de vejez, pero yo tengo toda mi confianza en las siguientes generaciones, yo sé que me van a cuidar y a hacer de mí un mundo mejor.

Pronto seré el más envidiado de los planetas, pero eso sí, siempre y cuando los humanos no se olviden de que tienen que cuidar del hogar que los acoge con mucho amor… la Tierra.