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La noche de este viernes marcó un hito en la historia del Teatro Nacional Rubén Darío, en cuyo escenario por primera vez se presentó el colorido, la armonía de movimiento y la tradición folclórica de Palestina.

El grupo de danza Assayel fue el encargado de mostrar a quienes asistieron a la Sala Mayor del teatro, copada casi totalmente, la esencia de sus danzas y de sus cantos.

El espectáculo inició poco después de las ocho de la noche y esta compañía de baile palestino y artes populares que --según el Embajador en Nicaragua, Mohamed L. Saada-- busca preservar el arte e identidad de su pueblo, dio vida a la presentación contagiando al público, que con las palmas se integró al espectáculo con el que celebraban el Día de la Cultura Palestina y el Día de la Tierra Palestina.

La sincronización de movimientos entre hombres y mujeres, la elegancia de sus trajes y la parsimonia con que ejecutaban los diferentes pasos al compás de la música que dicho sea de paso fue interpretada en vivo, sirvieron de deleite a los asistentes.

La presentación fue muy variada y colorida. El público disfrutó del Biader Show, que muestra no solo el sufrimiento del campesino palestino mientras siembra sus tierras sino que también realza la participación de las mujeres en los trabajos agrícolas.

La tradición del ritual de bodas también fue representada así como el Belad Al Sham, una pieza cuya misión es evidenciar la unidad entre las naciones árabes y las similitudes de sus tradiciones.

Sin lugar a dudas, los 15 miembros de Assayel que vinieron en representación del grupo nacido en 1994, expusieron en todo su esplendor la esencia cultural que los caracteriza como nación.