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Hace escasas semanas llegó a Nicaragua por motivos de trabajo. Ahora está en plena faena, a punto de concluir sus labores y con ganas de quedarse más tiempo en el país, porque además de la gente, le ha encantado su naturaleza.

Paola Baldión es una actriz colombiana que está “embarcada” en el nuevo proyecto de Florence Jaugey, llamado La pantalla rota. Directora y actriz se conocieron cuando Jaugey presentó La Yuma en el Festival de Guadalajara y Baldión iba con Retratos en un mar de mentiras, donde compartió premios con Alma Blanca a mejor actriz.

Su carrera inició hace 14 años y tan solo tiene 23. Llegó a la actuación gracias a que su padre hacía teatro de títeres en la calle, por lo que ella tenía que interpretar el personaje que él le asignara.

“Me tocaba hacer el Pinocho o el conejo que salía del sombrero, o cualquier otro personaje, porque ya era parte del show. Después empecé a tomar clases de actuación cuando estaba en el colegio y luego entré en la novela colombiana Amor a mil, donde durante dos años hice un papel de adolescente y eso fue lo que me lanzó en mi carrera”, recordó.

Luego vino su trabajo en Retratos en un mar de mentiras y otras películas más, pero fue esta la que la hizo ganar tres premios como mejor actriz. Baldión ha trabajado en Colombia, Ecuador, Estados Unidos, Centro y Suramérica. Acerca de su personaje relató que “Esperanza tiene 20 años, es una mujer joven, contenta, feliz, sin problemas, universitaria que estudia veterinaria. Ella conoce a Alex, el amor de su vida y tiene una relación con él”.

“Me gusta mucho que es una mujer alegre, muy positiva, que lucha por la igualdad, ella sabe que hay clases sociales pero no es algo que le importe. Está becada y es de clase media, Alex es de clase alta, Octavio, el amigo de ambos, es de clase baja; pero para ella todos son iguales. Es sencilla y joven pero no se deja ni de la gente ni de las circunstancias”, asevera.

Al conversar con ella su acento colombiano es más que evidente, sin embargo, ha puesto todo su empeño, como profesional que es, para lograr hablar como una chica de Matagalpa.

“Yo he trabajado mucho en ese sentido así que grabo todo el guión con las voces de mis compañeras de reparto y escucho, escucho, escucho; lo repito como lora hasta que logro que me salga, esa es la técnica que he usado”, reveló.

Dice que debe eliminar sus modismos pero que tomar por completo un acento diferente es un reto demasiado grande por eso ha trabajado mucho haciendo investigación y ensayando.

Además, afirma que el reto más grande es que una vez que se logra tener el acento no se debe preocupar por él, porque puede fallar en la actuación.

Asimismo, Paola afirma estar muy contenta con el elenco, dice que ha hecho una gran amistad con los protagonistas masculinos y piensa que es una buena película la que están trabajando.