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Agentes del Cuerpo Nacional de Policía y de la Guardia Civil detuvieron en Illescas (Toledo) al exrepresentante y al exproductor de Camilo Sesto por su presunta implicación en el asalto al chalé del cantante, en Torrelodones (Madrid), ocurrido el pasado 12 de enero, según confirmaron fuentes de la investigación.

Horas antes habían sido arrestados otros dos hombres en el distrito madrileño de Vallecas, con lo que ya se elevan a ocho los acusados de estar implicados en el robo. Por ahora no ha sido recuperado nada del botín sustraído.

Miguel Ángel de Ruz Ráez, exrepresentante de Camilo Sesto, fue detenido cuando regresaba a Illescas tras asistir a un concierto en Granada. El exproductor, Pedro Luis Rodríguez Almeida, fue apresado en una vivienda del mismo pueblo toledano. Ambos están acusados de supuestamente haber dado información a los ladrones que perpetraron el asalto.

Tanto Ruz como Rodríguez acudieron el pasado 30 de mayo como testigos en un juicio entablado por el productor argentino Freddy Funes contra Camilo Sesto por incumplimiento de contrato (le reclama 373,000 euros). De Ruz y Rodríguez también exigen al cantante de Alcoy el pago de 600,000 euros, según han relatado en un programa de televisión.

Agentes de Grupo de Atracos de la Unidad central de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV), junto con guardias civiles de la Comandancia de Madrid, arrestaron también a un hombre de nombre Roberto, de 30 años, en la calle de Carlos Soler, de Vallecas, y a Jonathan, de 25 años, en casa de su novia, situada en la calle de Las Marismas.

Hasta el momento, son ya ocho los presuntos implicados en el caso del asalto a la casa del cantante: tres españoles y un rumano, detenidos hace unos días en Cuenca, y los cuatro españoles detenidos el jueves en Madrid e Illescas.

Entre los que cayeron en Cuenca está un hombre que es practicante de kickboxing y propietario de un bar de copas, igual que otro que posee un local similar en la misma ciudad.

Según declaró en su día el cantante, tres hombres, vestidos con traje de camuflaje y con armas blancas, irrumpieron por la noche en su chalé y le amordazaron antes de robarle. En torno a las siete de la mañana de ese día, Camilo Sesto consiguió liberarse. Declaró que el grupo criminal le había robado joyas, relojes, aparatos electrónicos y 2,500 euros.