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MADRID.-
Cuando Lexus desembarcó en Europa, allá por los comienzos de la década de los 90, muchos cuestionaron que, teniendo unas aspiraciones tan altas, sus coches tuvieran tan poca personalidad. Además de su innegable parecido con alguna gran berlina de lujo alemana. Pero desde aquel momento, la marca ya demostró que poco podía envidiar –si acaso al contrario- en cuanto al refinamiento y calidad de marcha que era capaz de lograr. Hasta el punto de que pocos constructores manejan con tanta maestría el silencio –entendido en su cara más lujosa- que se vive a bordo de sus berlinas más representativas.

Hoy, el diseño de los Lexus ya es plenamente propio, los modelos más exclusivos abruman por la tecnología embarcada. Se ha desmarcado claramente del resto por su gama de híbridos… y todo lo sigue haciendo de forma muy silenciosa. Incluso cuando aborda el desarrollo de un vehículo como el IS 250C, un coupé cabrio en el que, por definición, la lucha contra el viento y el ruido va más allá del aspecto puramente aerodinámico.

Por eso, aunque se trate del tercer modelo de la gama –tras las berlinas normales y el poderoso IS-F de 523 caballos, apenas comparte elementos con ellos. Sólo los faros, los tiradores de las puertas, los espejos y el capó delantero permanecen. El resto cambia, sea por una cuestión estética o mecánica. Por ejemplo, el parabrisas más inclinado, aparte de facilitar la unión con el techo, reduce las turbulencias cuando se rueda descubierto. Y las puertas son 30 centímetros más largas, para favorecer el acceso a las dos plazas posteriores, lo que también se facilita gracias al asiento delantero desplazable automáticamente con sólo pulsar (una vez, sin necesidad de mantenerlo presionado) un botón. Lexus afirma que en las cuatro plazas hay incluso una mejor habitabilidad que en la berlina. Y que el maletero, gracias a lo compacto del techo articulado cuando está recogido, permite disponer de un notable capacidad, aunque sólo dice que en configuración cabrio, hay sitio para guardar una bolsa de palos de golf.

De un coche a otro en 20 segundos
El techo ha sido construido íntegramente en aluminio, lo forman tres piezas y se pliega –previo toque de un nuevo botón- en 20 segundos, lo que según la marca lo convierte en el más rápido de su categoría. Además, también se desmarca del resto por contar con un sistema que lo frena cuando se acerca al parabrisas, de forma que la unión se produce con gran suavidad.

Para lograr el máximo confort posible en el habitáculo en cualquier circunstancia, la aerodinámica ha sido muy cuidada e incluso parte de los bajos están carrozados. El resultado final es un coeficiente Cx de sólo 0.29 en configuración descapotable, apenas peor que el de la berlina cerrada (0.27). Por su parte, la revisión del chasis y de las distintas uniones de la carrocería, más el aumento de la rigidez torsional, consiguen que en la configuración coupé, la vida a bordo transcurra con idéntica comodidad que en el sedán, sin perder en dinamismo. Y que el IS 250C tenga los niveles de ruido por viento más reducidos de los descapotables de su clase.

En cambio, puede que se quede algo descolgado de ellos ya que -de nuevo manda la suavidad- la oferta mecánica se ciñe a un único y ya conocido propulsor de gasolina V6 con 208 caballos de potencia y asociado a un cambio automático de seis marchas. El coche estará a la venta en Europa a lo largo del próximo verano, con un precio por definir pero pletórico de equipamiento parte del cual se ha adaptado específicamente a su faceta descapotable. Por ejemplo, el climatizador y el equipo de sonido envolvente de 12 altavoces Mark Levinson® Premium varían su funcionamiento para ser más eficaces cuando se viaje con el techo quitado.

En cuanto a la seguridad, el objetivo declarado es conseguir la máxima puntuación (cinco estrellas) tanto en las pruebas de choque europeas como en las de EU. De ahí que a las mejoras estructurales que dan mayor rigidez y resistencia al conjunto en caso de colisión o vuelco, el equipamiento de serie incluye el sofisticado VDIM, un Control de Estabilidad Avanzado del Vehículo con numerosas funciones; los consabidos arcos de seguridad colocados tras los reposacabezas posteriores o unos airbags laterales que cubren una mayor extensión. Las luces de led’s en los pilotos y frenos posteriores, redondean el conjunto.