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Este viernes, la plaza central de Galerías Santo Domingo se convirtió en el escenario en el que tres reinas canadienses desfilaron junto a beldades nicaragüenses en una gala que selló el programa que desarrollaron en el país bajo el lema “Reinas por una causa”, iniciativa que pertenece a la organización Miss Universo Canadá, dirigida por Denis Dávila, un leonés que radica en el país del norte desde hace varios años.

Las bellezas canadienses estuvieron durante más de una semana en Nicaragua y cumplieron con una agenda bastante comprometida, en la que tuvieron como objetivo primordial entregar ayuda recaudada para instituciones benéficas.

Fueron cinco las reinas que nos visitaron, incluida Natalie Glebova, Miss Universo Canadá 2005 y Miss Universo 2005, quien tuvo que partir hacia Filipinas el miércoles, luego de haber visitado las Aldeas Infantiles SOS de Managua y Estelí, donde inauguraron un centro de cómputos con 20 equipos que trajeron como donación.

Asimismo, acompañó a las otras jovencitas a entregar un cheque simbólico en el que se hacía constar que “Reinas por una causa” aportaba casi 70 mil dólares para Operación Sonrisa Nicaragua, por ser una institución que con su trabajo devuelve la felicidad a niños a los que el labio leporino les niega la posibilidad de sonreír.

En la pasarela del viernes participaron Riza Santo, Miss Universo Canadá 2013, Alexandra Mathews y Denise Garrido.

Además, la belleza nicaragüense también brilló en el evento en el que el país estuvo representado por Cristiana Frixione, Xiomara Blandino, Rebeca Bonilla, Miss Teen Nicaragua 2013, y Lucía Osorno, Miss Teen Universe, entre otras beldades.

En la pasarela estuvo presente la vitalidad masculina a través de las exhibiciones de traje de baño y traje formal para caballeros elaborados por diferentes diseñadores.

El glamour y la elegancia fueron los elementos de distinción que se mostraron en los diseños de doña Blanca Jackman, así como en los de Harry Garay, Xiomara Membreño y Eduardo Hernández, quienes con sus originales piezas hicieron posible esta gala que fue del gusto de la selecta concurrencia, que no solo admiró las prendas de vestir, sino que también disfrutó de la gracia y la coquetería femenina sobre la pasarela.