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Más allá de un guión y un trabajo en el que la cámara registra una historia, Pikineras es un filme que se convierte en un libro en cuyas páginas se puede conocer realidades ignoradas, gracias a las profundas brechas que existen entre el Atlántico y el Pacífico nicaragüenses.

Las pikineras son mujeres con tesón que habitan en la Costa Caribe y cuyo trabajo consiste en comprar langostas a los buzos, para comercializarlas. Visto de esta manera, es un trabajo más, sin embargo, por el hecho de ser mujeres deben enfrentarse a una serie de situaciones culturales que dan pie a un sinnúmero de creencias que afectan el desarrollo de ellas.

La cineasta nicaragüense Rossana Lacayo se reconoce como una profesional del cine interesada por la problemática femenina, sobre todo por los derechos humanos de las mujeres en Nicaragua y en Centroamérica.

“Ese interés por la situación que enfrentan las mujeres en todas partes se activó cuando una amiga me contó que en Puerto Cabezas y en los Cayos Miskitos había una situación alarmante con estas mujeres que se llaman pikineras, y al escuchar su relato yo no podía creer que en este siglo existan aún tantas creencias que limitan el desarrollo de la mujer”, señaló Lacayo.

Esas limitantes ella las ve como cosas muy arcaicas y entre ellas señala el hecho de que la tradición indica que si las mujeres andan con la menstruación no deben acercarse al mar porque alejan a las langostas, además de que también dicen que la mujer es causante de ciclones.

“Los hombres le prohíben la entrada a las mujeres en algunos cayos. Las mismas autoridades les prohibieron que entraran a puerto a trabajar; en realidad les niegan a las mujeres los derechos humanos más básicos, porque no hay educación ni acceso a un sinnúmero de cosas, pero sobre todo les prohíben el mínimo derecho a sobrevivencia”, afirmó.

Periplo en el Caribe

Para poder conocer esa realidad, Rossana Lacayo viajó a la Costa Caribe y entrevistó a 30 pikineras en Puerto Cabezas, además de que fue a varias comunidades y, efectivamente, constató que no es el machismo el que afecta a las mujeres, sino algo peor, porque viene de las raíces de la cultura miskita.

“La misma religión es clara en el sentido de que la menstruación es una enfermedad, así como de que el embarazo también lo es, ya no se diga si la mujer acaba de parir, en esos casos hay que alejarlas como si fuesen una peste. Todo esto es porque en su mitología creen que la mujer conlleva muchas fatalidades y que está una casta abajo, a pesar de que en la mayoría de casos ella es la que trabaja y saca adelante a la familia, la que sostiene la economía, porque la mayoría de hombres han perdido la movilidad por el buceo sin protección, otra gran parte quedaron viudas después del huracán Félix”, argumentó Lacayo.

Realización de Pikineras

Según compartió la cineasta, al poder conocer más a fondo la situación, se interesó mucho más por el tema, así que comenzó a trabajar el guión y lo envió a varios organismos en busca de financiamiento para su realización. Con el tiempo el proyecto consiguió apoyo del Banco Mundial y de la Cooperación inglesa en Nicaragua, para materializar el proyecto que llevó dos años de trabajo.

“Con mucha satisfacción puedo afirmar que Pikineras se realizó de manera profesional, con Frank Pineda en las cámaras, Armando Moreira, con sonido de calidad, que es un elemento importante que a nivel de cine latinoamericano se le presta poca atención, por ello es fácil advertir la pobreza de sonido, que siempre es bajo, hay poco sonido de ambiente porque todo es hecho en estudio. En el documental se oye la música pero se escucha el golpe de la lancha en el agua, la conversación entre pikineras y demás sonidos del ambiente, que trasladan al público a la zona, a la situación”, aseveró.

Sobre sus objetivos, dijo que esta realidad desconocida ella quería mostrarla con el fin de sobresaltar que en esa zona hay mujeres luchadoras, no perdedoras ni reprimidas, pues a pesar de todas esas creencias se han levantado y ya son 1,300 las que están organizadas, el Banco Mundial les bajó las deudas, ya tienen lanchas y han conseguido muchos beneficios después del documental. Por otro lado, también se fijó la necesidad de mostrar ese mundo que tenemos como ajeno, así como demostrar que la música miskita existe y que la Costa Atlántica no tiene solo Palo de Mayo, sino que hay culturas e idiomas diferentes.

Una anécdota de narcotráfico

El trabajo para la realización de Pikineras no fue del todo fácil, pues además de seguirlas en su periplo del día a día, Rossana Lacayo y su equipo también sufrieron en carne propia la situación entre el narcotráfico y el Ejército de Nicaragua.

“Nosotros íbamos con gente del Gobierno y nos dispararon al aire, y cuando nos vieron de cerca nos apuntaron, porque un día antes se había caído un avión en el que iban un argentino y una colombiana, y pensaron que éramos nosotros. Sin embargo, fue la población que se movilizó a apoyarnos creyendo que éramos narcos, porque son beneficiados por ellos con dinero y droga para que los apoyen”, dijo.

Sobre la realización, la cineasta dijo que fueron dos semanas de grabación y que la primera traducción que se hizo fue al miskito, se presentó en Puerto Cabezas y fue muy bien acogido y ellas estaban contentas porque se les prometieron muchas cosas.

Luego se hizo en español y en inglés, hubo premier en los Cinemas y hasta Managua llegó el alcalde de Puerto Cabezas y estuvo la representante del Banco Mundial. Las pikineras no solo vinieron a la presentación, sino que fueron a hablar a la Asamblea Nacional y lograron que se les oyera. Así que han conseguido cambiar un poco su situación y eso les abre posibilidades a mejores condiciones de trabajo.

Pikineras fue filmado en Puerto Cabezas, Bilwi, Sandy Bay y otras comunidades miskitas, además de Honduras, en el área donde conviven los miskitos sin fronteras con los de Nicaragua, específicamente en Puerto Lempira.

Cabe señalar que a la par de que se ha presentado en varios lugares de Nicaragua, Pikieras ha ido recorriendo diferentes festivales internacionales, comenzó por Latinoamérica, siguió por Europa, Estados Unidos y Centroamérica.

Actualmente, Pikineras está nominado en el Festival de Cine Invisible, en Bilbao, en las categorías de Mejor Película dirigida por mujer, y en Desarrollo Sostenible. El 26 de septiembre será la premiación de ese festival y cabe destacar que el 17 de ese mes se proyectará en el Instituto Nicaragüense de Cultura Hispánica como la película que representará a Nicaragua en el ciclo de cine del Grupo Latinoamericano, Grulac.

Festivales internacionales en los que ha sido seleccionado Pikineras

IX Festival Internacional de Cine Solidario San Sadurni, Barcelona (España) 2012

7º Festival Internacional de Cine Político, Social y de Derechos Humanos Valparaíso (Chile) 2013

3º Festival Internacional de Cine Social Concordia (Argentina) 2013

3º Festival Internacional de Cine Político, FICIP Buenos Aires (Argentina) 2013

4º Festival Internacional de Cine por la equidad de Género Mujeres, Enfoco Buenos Aires (Argentina) 2013

XIII Festival Internacional de Cortometrajes y Documental Marroquí e Iberoamericano Martil (Marruecos) 2013

8º Belize International Film Festival BIFF Belize City (Belize) 2013

VII Muestra de Cine Latinoamericano Punta Arenas (Chile) 2013

Festival de Cine Latinoamericano, Cinemaissi Helsinki (Finlandia) 2013

Festival de Cine de Lima Lima (Perú) 2013

Film Blikop Nicaragua Centro Cervantes Utrecht (Holanda) 2013

5° Festival Internacional, Cine Invisible

Bilbao (España) 2013 (nominada a mejor película dirigida por mujeres)

X Festival de Cortometrajes, Fenaco Lambayeque (Perú) 2013

V Muestra de Cine y Vídeo Centroamericano Managua (Nicaragua) 2013.