•   San José. Costa Rica  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

Un grupo de mujeres de la Asociación de Trabajadoras Domésticas, Astradomes, junto a Mujeres Unidas para la Salud y el Desarrollo, Musades, una organización de mujeres costarricenses, clausuraron el proyecto teatral Salud Mental para Mujeres Costarricenses y Migrantes, con una presentación artística en la Casa Teatro Reflexjos, en San José.

Durante el evento, cinco mujeres nicaragüenses y cuatro costarricenses expusieron las destrezas adquiridas durante cuatro meses de talleres, donde aprendieron habilidades para realizar psicodramas y teatro espontáneo basados en sus propias experiencias de vida.

Meta cumplida

Úrsula Hauser, una artista y psicoanalista suiza experta en psicodrama teatral, quien llegó a Nicaragua como internacionalista durante la época de la Revolución, es la encargada del proyecto, y junto a varios profesores de teatro costarricenses impartieron el taller.

“Es maravilloso ver a este grupo de mujeres contar sus experiencias de migrantes a través del teatro. En cuatro meses aprendieron mucho, estoy muy emocionada por los logros alcanzados. Son mujeres luchadoras que sacaron lo mejor de ellas en esta presentación, y ya tienen incluso proyectos de transmitir a otras mujeres los logros adquiridos con el psicodrama”, afirmó Hauser.

Por su parte, Andrés Arce, de Asiste Psicodrama, valoró como excelente el esfuerzo y los logros alcanzados por estas mujeres a través del lenguaje corporal.

“A través del psicodrama ellas exponen sus vivencias, combaten la violencia intrafamiliar y aportan a la equidad de género, entre otros logros. Que se hayan presentado juntos estos dos grupos de mujeres nicaragüenses y costarricenses nos demuestra la hermandad entre los dos pueblos”, expresó Arce.

Durante la presentación, el grupo de nueve mujeres realizó teatro espontáneo, una modalidad donde una persona del público les pide que improvisen una escena grupal. Muy aplaudida fue la escena donde expusieron la solidaridad y la hermandad entre ticos y nicas en las relaciones cotidianas, a pesar de las desavenencias políticas que muchas veces existen entre ambos gobiernos.

De amplio crecimiento

Para Eva Martha Carazo, una leonesa que participó del taller, la experiencia fue muy enriquecedora. “El taller nos hizo crecer como personas y aprendimos a perderle miedo al público y expresar nuestros problemas y los abusos de parte de los patronos a que somos sometidas muchas mujeres que laboramos como empleadas domésticas, o la violencia intrafamiliar que muchas veces callamos”, dijo.

“Este proyecto pudo llevarse a cabo gracias al financiamiento de la Embajada y el Consulado de Suiza en Costa Rica. Y esperamos que este tipo de talleres psicosociales para grupos vulnerables puedan seguir contando con el apoyo necesario para realizarlos”, afirmó el profesor Arce.