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Hoy en día, el auge que están teniendo los festivales de cine alrededor del mundo es innegable. Representan la posibilidad de exhibición de películas que van más allá del mero entretenimiento y que enriquecen de forma significativa los referentes culturales del país en donde se presentan.

En esta ocasión, la ciudad de México se engalana con la primera edición de la Semana Internacional de Cine, que arrancó el pasado 17 de octubre y finaliza este 26. Nueve días en los que se exhibirán 75 filmes de vanguardia internacional y que sin duda, abren paso a una nueva forma de ver el cine.

Los obstáculos a vencer
La Dra. Leonor Magenties, Directora General de Argenmex, comentó sobre los problemas, los éxitos y las conclusiones que esta primera Semana Internacional de Cine trajo consigo.

En pleno año 2008, qué obstáculos surgieron para que se diera esta primera edición del festival. ¿Por qué no hacerlo antes? Los obstáculos han surgido en esta primera edición por la falta de apoyo, ése es el primer punto.

“No se había hecho este festival antes porque estuvimos trabajando en otros proyectos, como las primeras dos ediciones del Festival de Cine Argentino en México, el Festival de Cine Mexicano en Argentina, tenemos dos temporadas con el Festival de cine Latinoamericano en Oaxaca, esperando ya la tercera edición, el Festival de cine Chicano hecho el año pasado y esta ocasión toca el turno al 1er Festival de Cine Internacional”, comentó Magenties.


Gestión del proyecto
Este proyecto viene desde el año pasado, con características muy especiales. La idea es acercar a la gente a las mejores cintas del mundo, las cintas seleccionadas de los festivales más importantes y las que cada país eligió para la premiación de los Oscares.

En este caso, la idea de Argenmex es que la gente pueda tener acceso a una filmografía absolutamente diferente, que viene de distintas latitudes y que no tenga un costo de taquilla.

Cuando se dice que México no tiene interés en este tipo de películas es porque si no hay oferta, no puede haber demanda. Entonces lo que ofrece el festival es una visión global al mundo del cine…Es una visión global con respecto a la presentación de las distintas cintas hechas por varios países, pero con un concepto absolutamente integrador.

Las temáticas son universales en donde cada país refleja las características propias de lo que es esa sociedad, pero que son temáticas que uno encuentra en cualquier lugar del mundo, como puede ser la inequidad, la pobreza, el tema migratorio, la violencia en los jóvenes y la falta de comunicación que en un mundo globalizado se va extendiendo con mayor fuerza.

“El hecho de que sea totalmente gratuito no tiene nada que ver con la calidad de las películas. La selección ha sido extremadamente minuciosa, y algo que nos hace sentir orgullosos es que los festivales que organiza Argenmex no son una repetición ni una copia de otros festivales. Son películas que no se han exhibido en México y que lo más probable es que nunca vuelvan a exhibirse, pero ése, justamente, es el desafío”, señaló la directora del proyecto en mención.


Otro tipo de cinematografía
Este proyecto obedece a la mera necesidad de una sociedad que merece y amerita el poder ver otro tipo de cinematografía y generar una especie de conciencia. “Yo creo que el cine tiene una función pedagógica”, manifestó Magenties, “y entendemos que este tipo de eventos cumplen con esa función y permiten que el público pueda tener una opinión sobre un cine que normalmente desconoce. Y que pueda finalmente exigir la exhibición de este tipo de cine”, añadió.

Al mismo tiempo, Magenties asegura que habrá otras ediciones del festival al igual que con los otros festivales de cine que han organizado.

Existe la posibilidad de una Comunidad de Cine Latinoamericano. “Hay un organismo llamado RENAP que está trabajando hace ya cuatro años y que el único país que no se ha integrado es México”, señala Magenties.

“Yo creo que así como ocurre en la política, en la economía, hoy por hoy América Latina se está consolidando como un polo de desarrollo con vida propia y con menos ingerencia de organismos internacionales, específicamente de Estados Unidos. Si uno toma eso como base, el cine tiene que seguir exactamente el mismo curso”, finalizó.