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  • EFE

“How I met your mother”, “Breaking Bad” o “The Walking Dead” son algunas de las últimas series que se han apuntado a los “spin-off”, ficciones que surgen a partir de elementos de una serie preexistente. La mayoría de las veces, repiten el éxito de la original, pero también pueden ser un regalo envenenado.

Si se ha descubierto la fórmula del éxito, ¿para qué buscar otra? Esto es lo que deben de pensar los ejecutivos de las cadenas televisivas, que últimamente han sucumbido en masa al fenómeno de los “spin-offs”, también conocidos como “series derivadas”. Es decir, series que nacen a partir de elementos de una ficción preexistente, ya sea personajes -como ocurre en la mayoría de los casos- u otros elementos narrativos.

Series como “How I met your mother”, “Breaking Bad” o “The Walking Dead” ya preparan sus respectivas ficciones derivadas, anhelando que se repita el éxito que acompaña a las originales. Pero hay que tener en cuenta que, a veces, lo que parece una apuesta segura puede convertirse en un error garrafal.

Una auténtica avalancha

La comedia de situación “How I met your mother” ha sido de las últimas en confirmar que contará con un “spin-off”. Si en la popular serie de la CBS un padre narra a sus hijos cómo conoció a la que sería su mujer, la nueva tendrá un punto de vista femenino, y se llamará “How I met your dad”.

Uno de los co-creadores de la serie, Carter Bays, confirmó a través de su cuenta de Twitter que contará con personajes totalmente diferentes, aunque habrá “muchos ‘cameos’ sorpresa”.

La cadena AMC también ha optado por prolongar el éxito de dos de sus joyas: las series “The Walking Dead” y “Breaking Bad”. La primera, que se encuentra actualmente en mitad de su cuarta temporada, verá su “spin-off” hecho realidad el próximo 2015, y no se ceñirá al cómic de Robert Kirkman en el que se basa la serie original.

Por su parte, la serie derivada de “Breaking Bad” se centrará en uno de sus protagonistas, el abogado Saul Goodman.

“Better call Saul”, como se llamará este nuevo programa, servirá para llenar el vacío de los seguidores de “Heisenberg”, después de que la ficción acabara de forma definitiva el pasado septiembre.

Otra que podría conseguir su “spin-off” sería “Modern family”, dejando el protagonismo a uno de sus personajes secundarios, Gil Thorpe -interpretado por el actor Rob Riggle-, que apenas ha aparecido en un par de episodios de la cuarta temporada. De esta forma, la cadena ABC seguiría apostando por las series derivadas, como demostró con el lanzamiento de “Once upon a time in Wonderland”, nacida a raíz de los buenos datos de “Once upon a time” y de “Ravenswood”, cuya original es “Pretty little liars”.

La lista de novedades se completa con los “spin-offs” de “Arrow”, “Supernatural” y de “The vampire diaries” (todas de The CW), e incluso Showtime se plantea exprimir el filón de “Dexter”. Su presidente, David Nevins, dejó las puertas abiertas a una futura serie que continúe la vida de la creación original, ya que para la compañía “es importante mantenerla viva”.

El secreto del éxito

Todos estos intentos nos dejan una moraleja: estar respaldado por una serie de éxito no es suficiente para triunfar. De hecho, Mariló García, redactora de la revista especializada Cinemanía y autora del blog “Yonomeaburro”, afirma que los casos en los que una serie derivada triunfa son “excepcionales”. “Normalmente no aguantan, porque los protagonistas eran secundarios en el original y no tienen tanta fuerza”, apunta la también autora del libro “Cócteles fuera de serie”.