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Disney se sumerge en su propia historia con la película “Saving Mr. Banks”, que narra la azarosa génesis del clásico filme “Mary Poppins” y los incansables esfuerzos de Walt Disney para convencer a la escritora P.L. Travers de llevar al cine a su famosa institutriz.

Con su mezcla de emoción y humor y su aire romántico, la cinta, que se estrena hoy en Estados Unidos y Canadá, y en enero en Latinoamérica (“El sueño de Walt”) y en España (“Al encuentro de Mr. Banks”), es una de las serias candidatas a los premios Oscar.

La británica Emma Thompson, que se mete con gracia en el rígido y hosco traje de P.L. Travers, ya fue nominada por su trabajo a los premios SAG del Sindicato de Actores de Estados Unidos y a los Globos de Oro.

La película, dirigida por John Lee Hancock (“El novato”, “El Álamo”, “Un sueño posible”), repasa las dos semanas que pasó P.L. Travers en los Studios Disney en 1961, para trabajar en la posible adaptación de “Mary Poppins”, cuyas primeras aventuras había publicado en 1934.

En esa época, hacía 20 años que Walt Disney (interpretado por Tom Hanks) trataba en vano de convencer a la escritora de que cediera para el cine los derechos de la caprichosa ama de llaves del legendario paraguas.

Para encarnar a P.L. Travers, Emma Thompson desmenuzó la biografía de la escritora, cuyo verdadero nombre era Helen Lyndon Goff, británica por adopción y de cabo a rabo, pero australiana de nacimiento.

“¡Esta película es absolutamente ridícula!”

La película está construida en torno a frecuentes flashbacks a la infancia de la escritora en Australia, marcada por la admiración sin límites por su padre, un banquero soñador y alcohólico crónico, que respondía al nombre de Travers.

Muy romántica, la película probablemente no ofrece una representación precisa de los acontecimientos, pero la propuesta es atractiva y se basa en parte en recuerdos de personas vinculadas al proyecto, en especial sobre la creación de los inolvidables éxitos musicales de “Mary Poppins”.

El compositor Richard Sherman, el único sobreviviente del dúo que formó con su hermano Robert, “fue literalmente una fuente inagotable de historias, hechos, anécdotas y detalles acerca de lo que pasó”, dijo Hanks.

El actor, también productor del filme, ve en esta historia un ejemplo perfecto de la tenacidad que puede mostrar un productor cuando quiere concretar un proyecto.

“En ese momento, Walt Disney conseguía casi todo lo que quería porque todo el mundo lo amaba y había inventado a (el ratón) Mickey. En el proceso de creación, que es realmente el tema de la película, uno puede encontrar grandes dificultades, pero debe perseverar”, dijo.

¿Qué hubiera pensado la intransigente P.L. Travers de “Saving Mr. Banks”? Emma Thompson no duda al contestar: “Habría dicho ‘¡Esta película es absolutamente ridícula! No tiene ninguna relación, ni cerca ni lejos, con lo que pasó. Pero esto es sobre mí. Y el vestuario es realmente hermoso’”.