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  • EFE

Martin Scorsese y Leonardo DiCaprio muestran el lado más brutal de Wall Street en la película “The Wolf of Wall Street” (“El lobo de Wall Street”), que llega esta semana a las pantallas estadounidenses como un proyecto polémico que busca ser uno de los filmes del año.

Candidato a dos Globos de Oro, a mejor comedia y mejor actor de comedia, el filme, que se estrena el mismo día de Navidad, “es un reflejo de todo lo que está mal en la sociedad”, resumió DiCaprio en la rueda de prensa de presentación de la película, de la que también es productor.

La cinta narra la historia real de Jordan Belfort, un arribista que se aprovecha de la falta de regulación que existía a finales de los años ochenta y principios de los noventa en el sector financiero para ganar enormes cantidades de dinero, con prácticas al principio dudosas y después abiertamente ilegales.

Belfort y los jóvenes ambiciosos de su empresa de corredores de bolsa se lanzan a todo tipo de prácticas sexuales, drogas, bacanales y caprichos extravagantes, en una loca y desenfrenada carrera hedonista sin límites ni preocupación por el futuro.

El protagonista “es una especie de Calígula moderno”, explicó DiCaprio, quien insiste en que la cinta es “una descripción de los tiempos en que vivimos”.

DiCaprio, que convenció a Scorsese de que se embarcara en el proyecto, explica que la película es “una gran obra épica americana de codicia”, que narra todo lo que ocurría en aquella época, sin censura de ningún tipo. De ahí la “R” con la que se ha calificado en EE.UU.