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  • EFE

La primera dama de Estados Unidos, Michelle Obama, cumple hoy 50 años y nunca ha estado mejor que ahora, según los que la conocen bien, ya que saborea “relajada” los logros de sus campañas contra la obesidad infantil y en favor de los veteranos.

Pero, como ella misma dice, su labor más importante es la de “mamá en jefe” de sus dos hijas, Malia y Sasha, cuyas rutinas escolares y de ocio supervisa cada día y a las que asesora sobre estilo y moda con mucho acierto, según los expertos.

Nacida en Chicago el 17 de enero de 1964 y graduada en Derecho por Harvard, Michelle se siente muy bien en esta etapa de su vida, en la que está recogiendo los frutos de la “energía” dedicada a sus labores como primera dama.

En una entrevista concedida a la revista People con motivo de su cumpleaños, Michelle confiesa que en este momento de su vida “el cielo es el límite” y por eso seguirá buscando maneras de “tener impacto”, como madre y como profesional, cuando deje la Casa Blanca dentro de tres años.

No le interesan mucho las cirugías

También cuenta que “ahora mismo” no se imagina sometiéndose a una operación de cirugía estética, aunque aclara que ha aprendido a “nunca decir nunca”, y que no está “obsesionada” con lo que come, pero sí toma diariamente verduras y frutas, y practica deporte habitualmente.

Fiesta fuera de serie

Sobre cómo celebrará la primera dama tan señalado aniversario hay un mutismo absoluto por parte de la Casa Blanca, aunque en otras ocasiones los Obama han salido a cenar cuando uno de los dos cumplía años.

Lo que sí se sabe es que habrá una fiesta informal en la Casa Blanca el sábado para la que Michelle ha dado a sus invitados las siguientes instrucciones: “Trae zapatos cómodos, come antes de venir y practica tus movimientos de baile”.

Los medios estadounidenses señalan que la cantante Beyoncé cantará en la fiesta de Michelle y los rumores al respecto han crecido tras conocerse que el marido de la artista, el rapero Jay Z, dará un concierto esta noche en Washington.

Su regalo anticipado fue prolongar las vacaciones navideñas en Hawai en compañía de amigas como la popular presentadora Oprah Winfrey, mientras el presidente y las niñas regresaban a Washington para volver al trabajo.