• Managua, Nicaragua |
  • |
  • |
  • elnuevodiario.com.ni

Aeternum es el espectáculo con el que Los Vivancos llegan por segunda ocasión a Nicaragua. Este show que ha sido visto por más de un millón de personas en el mundo constituye su segundo trabajo como compañía y en él desafían la fuerza de gravedad, porque los jóvenes hermanos originarios de España bailan con la cabeza en el aire en una de sus coreografías, además de que en otra se coordinan con precisión mientras tienen los ojos vendados. Hoy El Nuevo Diario presenta a dos más de los siete hermanos que conforman Los Vivancos, quienes compartieron sobre sus virtudes, gustos y aficiones.

Joshua Vivancos: hombre de negocios

Durante diez años tocó el violín Joshua Vivancos, el chico de 33 años que ahora hace la percusión en Aeternum.

Al igual que a sus hermanos, le gusta el tenis, el buceo y el salto con paracaídas.

Si no estuviera en la compañía con sus hermanos está seguro de que sería un hombre de negocios, porque afirma que en Los Vivancos no solo baila, sino que está metido en la gestión de la empresa, las estrategias de ventas y contratos.

A Joshua le gusta comer ensaladas y degustar quesos.

Acerca de su primera presentación en Nicaragua dijo: “Tenemos un recuerdo fantástico de Nicaragua, no parecía que estábamos en un teatro majestuoso como el Rubén Darío, sino más bien en un estadio, porque la gente estaba eufórica”.

Israel Vivancos: nuestro mensaje es que nada es imposible

Israel Vivancos toca la flauta travesera o clásica, tiene 32 años y afirma que el amor puro hacia el arte los ha mantenido unidos como hermanos y como artistas.

Comparte con algunos de sus hermanos el gusto por el tenis, pues afirma que les gusta competir fuera del escenario. También hacen buceo y juegan ajedrez. “Disfrutamos un poco el tiempo libre que tenemos, aunque no es mucho”, dijo.

"Fue en 2006 que decidimos dejar todo para poder trabajar como siete hermanos y aquí estamos”, afirmó.

El mensaje es que nada es imposible. Si tienes un sueño y lo quieres, lo consigues. Aparte de bailar somos músicos, hacemos artes marciales y acrobacias, todo está fuera de lo que es la danza. Mucha gente nos decía que no podríamos hacer música, danza, artes marciales y circo a la vez pero nuestro padre nos enseñó que con dedicación y disciplina se consigue lo que se propone”.