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En plena temporada de los Oscar, la hija adoptiva de Woody Allen acusó al cineasta de haberla agredido sexualmente cuando era niña, rompiendo así un silencio de veinte años sobre viejos rumores que el director siempre negó.

Dyland Farrow, de 28 años, a quien Woody Allen había adoptado con la actriz Mia Farrow cuando ambos formaban pareja, señaló en una carta abierta publicada en un blog del diario The New York Times, que abusó de ella a los siete años de edad en un desván de la casa familiar.

Según dijo, no pudo soportar que Allen hubiera recibido recientemente el Golden Globe por el conjunto de su obra ni sus últimas nominaciones a los premios Oscar. “Esta vez decidí no desmoronarme”, apuntó.

El abuso

“Cuando tenía siete años, Woody Allen me tomó de la mano y me condujo a un pequeño desván mal alumbrado del segundo piso de nuestra casa. Me dijo que me acostara sobre mi vientre y que jugara con un tren eléctrico de mi hermano. Y me agredió sexualmente”, afirmó la joven en esta carta abierta difundida en la noche del sábado.

“Él me hablaba mientras me lo hacía, murmuraba que yo era una buena niña, que esto era nuestro secreto, prometiéndome que iríamos a París y que yo sería una estrella del cine”, añadió Dyland Farrow, que está casada y vive bajo otro nombre en el Estado de Florida.

La joven afirmó haber hablado de ello en su momento con su madre.

El entorno de Woody Allen, que el sábado por la noche asistió en Nueva York a un partido de básquetbol de los Nicks, no ha por el momento reaccionado.

Críticas contra Hollywood

El caso Dylan enturbió su imagen, pero Allen, de 78 años, ha continuado con una carrera que inició hace más de cinco décadas y que comprende más de 40 filmes, 24 nominaciones a los Oscar (tres de ellas el mes pasado por su última obra, “Blue Jasmine”), cuatro Oscar y otros numerosos premios.

“Woody Allen nunca ha sido condenado por ningún crimen, y que haya eludido lo que él me hizo me atormentó durante toda mi juventud”, añadió en la misiva Dyland Farrow, que acusa a Hollywood de haber cerrado sus ojos a estos hechos y haber continuado recompensando con premios al cineasta.