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La seguridad con que habla Stefanía, sorprende. Dueña de una sonrisa espectacular y un carisma único, esta jovencita de 21 años representa al departamento de Masaya, en el Carnaval 2014.

El segundo nombre de Stefanía es Jesús, cuenta que el nombre se debe a que cuando nació, fue una niña delicada de salud y muy pequeña; su mamá le pidió al Niño Jesús que la sanará y se lo cumplió, ya que a los dos meses se convirtió en una bebé hermosa y muy sana. “Mi madrina me estiraba las piernas y decía en voz alta, para que cuando sea señorita se corone como reina”, detalló, entre risas, la beldad masayense.

Esta jovencita estudia su último año de Ingeniera Industrial en la Universidad Centroamericana (UCA).

Gran oportunidad

“No me había decidido, estaba entre mis planes concursar, pero estaba esperando un poco más de tiempo, hasta que vi la oportunidad y me animé a participar, ya que en este o cualquier otro concurso podés conocer mucha gente que tenga afinidad a tus intereses, y me considero una promotora del cuido del medio ambiente y del potencial turístico que posee Nicaragua”, dijo Alemán.

Esta fue una de las razones por las que Stefanía se animó a competir junto a otras 12 jovencitas. Ella se describe como una mujer emprendedora y con visión optimista. Entre sus metas está crear su propia empresa y que esta dé aportes valiosos a Nicaragua.

“Aspiro a ser una empresaria, tener mi propio negocio; pero ojo, quiero trabajar en pro de Nicaragua, estoy trabajando el tema del cuido del medio ambiente, que pienso es lo primordial en nuestro país, porque si un país está sucio o contaminado, no hay turismo, y es en eso que deseo trabajar”, agregó.

Experiencia en pasarelas

Anteriormente participó en Miss Teen Nicaragua y quedó entre las 8 finalistas, asegura que domina muy bien las pasarelas ya que es alegre y dinámica. Además, posee un espíritu competitivo y esa es una cualidad valiosa para ganar la corona de Reina del Carnaval.

 

No soporta el “hubiera”

Esta jovencita detesta la palabra “hubiera”, ya que en la vida siempre hay oportunidad y se debe arriesgar, sea bueno o malo el resultado, porque siempre queda un aprendizaje.

Ella en diez años se ve como una empresaria exitosa… “Me veo creciendo como mujer y profesional, que mi empresa aporte a la economía del país”, finalizó.

 

Créditos:
Peinado y maquillaje: Valeria’s Salon
Foto:  Lisandro Roque / END