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Los altísimos muros de mármol pulido son los guardianes del hechizo. La vastedad imperiosa del Salón de los Cristales logra, en su soledad, realzar una postal única: una pianista y su instrumento en medio de un desierto de luz, que es la antesala de los balcones de un sitio icónico para el arte y la cultura en Nicaragua.

La joven moscovita Larisa Pilipenko ensaya y nos brinda así un concierto gratuito para el alma. Tres son los inmensos candelabros de cristal que penden del cielo del salón. Y tres éramos las personas que nos dejábamos hechizar justo debajo, una de ellas maestra de la magia.

Así esperamos a la soprano Tatiana Vander, también rusa, que habla perfecto español; ella nos hablaría del concierto que la reunirá con Larisa a las 7:00 p.m., del sábado 5 de abril en la misma sala del Teatro Nacional Rubén Darío.

Volando sobre la tierra

Un repertorio cuidadosamente escogido por Vander y Pilipenko, congregará canciones de Prokófiev, Rimski-Kórsakov, Rajmáninov, Glinka y Tchaikovski, más cinco composiciones inéditas de Pilipenko, de las cuales su preferida es "Ozarenie", que se puede traducir al español como ‘luminosidad o destello’.

Tatiana Vander, que vive en Nicaragua desde 1980 y trabaja para el Instituto Nicaragüense de Seguridad Social, INSS, para el Programa Educativo, Laboral, de Salud y Cultura del Adulto Mayor, PELSCAM, promueve el concierto como una conmemoración a Yuri Gagarin: "Con este evento nosotras celebramos al primer ser humano que fue al cosmos y el primero que estuvo en órbita con la Tierra. En Rusia, estas son fechas que no se olvidan, que en realidad son importantes para la humanidad. Además en 2014, se cumplen 80 años del nacimiento del cosmonauta Gagarin”.

A pesar de no vivir de ello, Vander afirma que es antes músico, y luego trabajadora social: "La música es mi hobby, mi encanto, mi vida, porque tengo voz, tengo conocimientos. Todos los días practico ejercicios de canto y me cuido mucho, trato de no enfermarme".

Larisa Pilipenko es músico profesional. Estudió en la capital rusa para ser compositora y pedagoga de niños que aspiran adherirse a las artes musicales. Estará un año y medio en Nicaragua, y dará diversos conciertos de piano. Según la joven, existen planes para abrir un centro cultural ruso en Nicaragua que rime con la Alianza Francesa o con el Centro Cultural Nicaragüense Norteamericano, y su deseo es ofrecer conciertos en él para atraer a más gente hacia la cultura de su país natal.

Música para todos

Vander desea que la comunidad rusa en Nicaragua se acerque al concierto del sábado, porque su principal motivación es el homenaje a una figura que marcó su vida y la de muchos ciudadanos de la Ex Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, URSS, pero invita a que todos se den una vuelta: “Las canciones del repertorio son de una historia y una profundidad singulares. Su letra y su música les dan un carácter inmortal. Incluso este repertorio que cantaremos podría servir para futuros estudiantes, para su aprendizaje, porque no es cualquier música. Estoy segura que nicaragüenses y rusos entenderán las canciones si las escuchan. El arte es algo más que el idioma a veces".

A pocos días de la gala que vestirá el Salón de los Cristales, la joven Pilipenko revela que la aproximación del concierto la emociona; dice que eso es parte de ser profesional, el no sentir nervios sino la pura emoción de tocar el piano, rodeada de muchas personas.

 

Larisa Pilipenko ha conocido grandes escenarios y teatros de Rusia y Europa, y habla acerca del Salón de los Cristales: "Es perfecto para mí. Mirar el lago, estar rodeada por pinturas de Nicaragua (exposición de Mauricio Rizo), es sencillamente idóneo para practicar tranquila”.

 

130

córdobas es el valor de la entrada al concierto.

 

5

de abril es la fecha pactada para el show.