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  • REPORTAJES.EFE

A los jóvenes del mundo cada vez les fascina más imaginar futuros postapocalípticos y sociedades distópicas donde los adolescentes más atrevidos son los héroes genuinos. Como en “The Hunger Games”, la fuerza adolescente arrasa ahora en “Divergent”. Y si aquel fue el reino de Jennifer Lawrence, ahora es el turno de Shailene Woodley.

Dicen de ella que es una “segunda versión” de Jennifer Lawrence. Se las compara con razón, porque ambas venían de la tele y se hicieron famosas en el cine con apenas 18 años, gracias a papeles inolvidables que les valieron el reconocimiento del público mundial: Lawrence en “Winter’s bone” (2010) y Woodley en “Los descendientes” (2011).

Después, las dos fueron seleccionadas para interpretar a heroínas capaces de devolver la esperanza a pueblos destrozados y dominados por poderes absolutos que parecen intocables e invencibles.

Tanto en “The Hunger Games” como en “Divergent”, Katniss Everdeen y Beatrice Prior deben dejar atrás a sus familias. Ambas sufren una transformación física espectacular que las convierte en luchadoras aguerridas y osadas atletas. Las dos se enamoran en el transcurso de sus andanzas y las dos deben tomar decisiones muy drásticas.

Aun así, Woodley se ríe cuando la comparan con la oscarizada protagonista de “Silver Linings Playbook”: “Es un cumplido —dice a Efe—: ella es divertida, íntegra y muy buena actriz”.

Sencillez ante todo

De hecho, la joven Woodley no dudó en pedir consejo a Lawrence antes de tomar la decisión de subirse al tren de “Divergent”.

“No fue una decisión sencilla, pues provengo de un cine más independiente, y no sabía si esto iba a salir bien. Lawrence también pasó del cine de bajo presupuesto a protagonizar ‘The Hunger Games’, que más taquilleras no podían ser”, comenta Woodley.

La protagonista de la serie “The Secret Life of the American Teenager” ha contado que mantiene un “cierto contacto” con Lawrence, a la que envió un “mail” preguntándole qué hacía, y ella la animó definitivamente.

“Me dijo que no iba a ser fácil y que podían incluso hablar mal de mí, pero que aún así me aconsejaba aceptar sin dudarlo, que todo lo que iba a suceder iba a ser positivo”. Y no se equivocó al seguir su consejo.

¿Marcando tendencia?

Otra cosa que Woodley comparte con Lawrence es que, a pesar de ser dos jovenzuelas veinteañeras, ambas apuestan por “looks” atrevidos y personales y no se lo piensan dos veces a la hora de marcar tendencia, ya sea para lucir como auténticos ángeles o como traviesos demonios.

Ambas han lucido modelos de las más exquisitas marcas, de Stella McCartney, Dolce & Gabbana, Elie Saab y Diane von Furstenberg, a Alexander McQueen o Calvin Klein, sin olvidar, por supuesto, Christian Dior, de la que Lawrence es imagen, tanto en la alfombra roja como en los eventos en los que las requieren, y siempre acaparando los “flashes”.

A pesar de la inevitable fama que acompaña a un “taquillazo” como “Divergent” —más de 54 millones de dólares de recaudación en la primera semana de exhibición en EE.UU.—, Woodley sigue “haciendo las mismas cosas”.

18 AÑOS tenían las estrellas cuando se hicieron famosas en el cine.

2011 FUE EL AÑO en que Woodley arrasó con “Los descendientes”.