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Bárbara Bermudo fue a Nueva York acompañada de Rodner Figueroa para elegir su vestido de novia en el showroom del modisto venezolano Ángel Sánchez. Este maestro de la aguja ha vestido a estrellas como Sandra Bullock, Eva Longoria y Nicolette Sheridan.

Asesoría del mejor
Entre bocetos, vestidos de ensueño y un escritorio lleno de notas y plumas, Bárbara Bermudo se reunió con Ángel Sánchez para idear entre los dos el vestido de novia con el que llegará al altar el próximo fin de semana de Acción de Gracias, en Santo Domingo.

“Quiero lucir elegante, quiero lucir nostálgica, que vaya acorde con el lugar. Va a ser en la playa, en un lugar rodeado de muchas fuentes como una plaza colonial. Yo quiero lucir regia, elegante y cómoda, que es lo más importante”, nos contó Rodner que le dijo Bárbara al famoso diseñador.

El vestido de Bárbara Bermudo
Una de las peticiones que le hizo Bárbara a Ángel fue que su vestido siguiera una línea clásica, elegante y que el corte fuera strapless. Con esto sobre la mesa, Ángel les mostró a ella y a Rodner los diseños de su última colección para que eligieran su favorito.

“Ella no eligió al vestido, el vestido la eligió a ella”, nos contó nuestro fashionista recién llegando de Nueva York. “Cuando se puso el vestido nos dimos cuenta que era el perfecto para ella. Se emocionó muchísimo, se le iluminaron los ojos. A la madre se le aguaron los ojos y todos los que estábamos ahí nos dimos cuenta de que era el right dress”.

Sobre el vestido nos contó que es uno de los más nuevos diseños de Ángel Sánchez, pero siguiendo un marco muy clásico y glamoroso. “Es un vestido muy sencillo porque Bárbara quería algo realmente básico. Estamos buscando que el diseño brille pero en una línea sofisticada. Lo que quería Barbie era un vestido columna, strapless y sencillo”.

¿Y qué dijo Ángel Sánchez de su vestido elegido? “Va a ser romántico. Yo creo que los vestidos de novia tienen que reflejar el estado de paz del enamoramiento, de ese romanticismo. Rodeado de todo esto, pues quisiera que no fuera un vestido duro, que no fuera demasiado elegante, sino más bien un vestido del que ella realmente se olvidara y disfrutara de su fiesta con toda su gente querida. Lo importante es que se sienta cómoda con lo que lleva puesto”, concluyó Sánchez.