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Un baúl azul permaneció durante años en la buhardilla de la casa en la que vivió su infancia Rosa Villacastín, donde su abuela guardaba 17 años de su vida, los que compartió con el poeta Rubén Darío y que ahora la periodista ha novelado en un homenaje a una mujer “muy valiente” que saltó barreras por amor.

“¿Quién es ese señor, Rubén Darío?”, recuerda Rosa Villacastín que preguntó a su abuela cuando tenía nueve años y comenzó a escuchar su nombre, a lo que ella, Francisca Sánchez, contestó: “Ha sido el gran amor de mi vida”.

El baúl azul contenía cerca de 5,000 documentos entre cartas, objetos y manuscritos que Francisca Sánchez conservaba de su vida con el poeta nicaragüense, el “Príncipe de las Letras Castellanas” que la convirtió en “La princesa Paca”, como fue conocida por los amigos del escritor en la bohemia parisina y madrileña de la época.

Una novela

Estos documentos, que fueron cedidos por Francisca Sánchez al Estado español, fueron catalogados por Rosa Villacastín en los años 80, y han servido de base para la novela editada por Plaza & Janés, “La princesa Paca”, de la que la periodista es coautora junto al novelista, poeta, guionista, crítico literario y dramaturgo Manuel Francisco Reina. Era un libro “que tenía que escribir, es un homenaje a mi abuela, porque moralmente todo lo que soy se lo debo a ella”, asegura Villacastín en una entrevista con Efe, en la que recuerda a su abuela como una mujer “muy valiente, que saltó barreras” porque Rubén Darío era “el amor de su vida”.

Y es que Francisca Sánchez, una mujer humilde, analfabeta e hija de un jardinero del Palacio Real de Madrid, conoció a Rubén Darío un día de 1899, cuando este paseaba por la zona acompañado de Valle-Inclán. El nicaragüense, entonces corresponsal del periódico La Nación, se enamoró perdidamente de la joven, al igual que ella de él.