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Las alfombras rojas de los Oscar se caracterizan por ser una pasarela exquisita, donde las grandes estrellas se preocupan por lucir los vestidos de los mejores diseñadores.

Según lo que elijan, serán incluidas entre las mejores o entre las peores vestidas, y, obviamente, ninguna quiere estar en ese molesto segundo grupo. No obstante, aunque se les preste poca atención, hay otros accesorios que al igual que el vestuario cuentan demasiado para las luminarias de Hollywood, y que quizá deberían tener más peso, porque simple y sencillamente su precio llega a ser exorbitante.

Nos referimos a las joyas que las actrices, más que los actores, exhiben ante la lente de los fotógrafos que dan cobertura a principal gala del cine.

Desfile de millones

Y en honor a la verdad, escatimar es una palabra que no se ajusta a los intereses de las actrices, pues no reparan en el precio de pendientes, de collares o de pulseras con tal de mostrar su buen gusto.

Después de dar una miradita a esas famosas nos encontramos que, en una ocasión, Amy Adams deslumbró porque llevaba joyas de Cartier de casi un millón y medio de dólares.

Pero Adams no es la única que se da el lujo de atrapar miradas con accesorios de tanto valor, pues en la ceremonia de los Óscar 2009, la señora de Brad Pitt, la actriz Angelina Jolie, se permitió el pequeño gusto de combinar su vestido con unos pendientes de esmeralda. Y la gran dama del cine, Elizabeth Taylor, se rehúsa a dejar de ser el foco de atención en los eventos, donde siempre ha destacado por su buen gusto y elegancia, así que ha llegado a lucir juegos de joyas cuyo costo asciende hasta el millón de dólares.

¿Excéntricas? Quizá, pero la verdad Jessica Chastain lució fenomenal cuando decidió modelar no solo su belleza, sino las joyas de Harry Winston, por las que apenas llegó a desembolsar 2 millones de dólares.

Exclusividad

Si las anteriores les parecen exageraciones, déjenme decirles que la actriz australiana Nicole Kidman las supera por completo, puesto que tomó la sencilla decisión de colgar en su cuello un collar de diamantes de L’Wren Scott valorado en 7 millones de dólares.

Y si de mimar el cuello se trata, Anne Hathaway se sumó a Kidman, y sorprendió en la alfombra roja del Oscar 2011 al llevar un collar de diamantes de 10 millones de dólares de Tiffany & Co. Otra de las grandes luminarias de Hollywood que decidió hacer gala de la abundancia que hay en sus cuentas bancarias fue Cameron Díaz, quien al igual que Hathaway recurrió a la exclusividad de Tiffany & Co para lucir radiante con un collar de diamantes de 1 millón de dólares.

Asimismo, Gwyneth Paltrow acudió a la alfombra roja de 2012 como toda una beldad con gusto exquisito, así que adornó su piel dorada con un brazalete de oro y diamantes cuyo costo no fue estimado, pero, obviamente, supera el millón de dólares.

Y cerramos este vistazo a las famosas con Reese Witherspoon, quien adquirió un anillo de diamantes y joyas de esmeraldas cuyo costo era de un millón de dólares solo para no pasar inadvertida en la carpeta color sangre.

Sin duda, estos caprichos están al alcance de todas y son fruto del éxito que han alcanzado en la pantalla grande a lo largo de los años.

Las actrices no escatiman dinero para comprar las joyas que lucen en las principales galas del espectáculo, algunas hacen gastos exorbitantes.

7 millones de dólares pagó Nicole Kidman por un collar.

10 millones de dólares costó un collar de Anne Hathaway.