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  • EFE

La monarquía española vivió ayer uno de los momentos más importantes de su historia. Al ser Felipe VI ahora rey de España, su hija Leonor se ha convertido en la princesa más joven de Europa.

Leonor de Borbón y Ortiz es la primogénita del nuevo rey de España, Felipe VI, y su esposa Letizia, y desde ayer se convirtió en la princesa de Asturias, junto a los demás títulos vinculados al heredero de la Corona y recibirá así el tratamiento de Alteza Real.

Nacida en Madrid el 31 de octubre de 2005, es la primera en la línea de sucesión de la Corona española, tras el anuncio de abdicación de su abuelo, el rey Juan Carlos I en favor de su padre el pasado 2 de junio.

Según la Constitución, Leonor de Borbón y Ortiz asume los títulos vinculados al sucesor en el trono, que son, además de princesa de Asturias, de Gerona y de Viana, correspondientes a los primogénitos de los reinos de Castilla, Aragón y Navarra, cuya unión formó en el siglo XVI la Monarquía española.

Otros títulos

Será también duquesa de Montblanc, condesa de Cervera y señora de Balaguer. Leonor fue bautizada en el Palacio de la Zarzuela el 14 de enero de 2006, en una ceremonia celebrada por el arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela, que le impuso el nombre de Leonor de Todos los Santos, siguiendo la tradición española. Leonor, con 8 años de edad, se convierte así en la número 36 como princesa de Asturias, desde 1388, año de la creación del título.

Protagonista

La princesa Leonor fue una de las protagonistas de la ceremonia de proclamación de Felipe VI, pese a que, a sus 8 años, los pies todavía no le llegaban al suelo desde la silla que ocupaba.

Con dos vestidos similares y de diferente color, la princesa Leonor con dos trenzas y su hermana con una diadema fueron, por su corta edad y simpatía, uno de los principales focos de atención de la jornada.

Desde primera hora de la mañana la princesa Leonor, junto a su hermana, la infanta Sofía, participaron en todos los actos de la jornada de proclamación de Felipe VI que comenzaron con la entrega al nuevo rey del fajín de capitán general de manos de su padre, el rey Juan Carlos, en el Palacio de la Zarzuela. Con su papel perfectamente aprendido, tranquilas y sonrientes, las niñas descendieron del vehículo en la puerta del Congreso de los Diputados, donde tuvo lugar la solemne ceremonia de proclamación.

Y donde, por primera vez, Leonor fue saludada como princesa y heredera de la Corona por el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y otras autoridades.

La princesa Leonor con los pies cruzados pese al intento de su madre de que los separase y mirando continuamente a su abuela, la reina Sofía, sentada enfrente de ella en una tribuna, atendió el discurso de Felipe VI sonriente y moviéndose en su silla.

Quizá esta imagen, las de la princesa y la infanta, a las que todavía no les llegan los pies al suelo desde las sillas que ocupaban, sea la que mejor reflejara que, pese a todo, solo son dos niñas de 7 y 8 años.

Más atenta que Sofía, la princesa Leonor, constantemente acariciada por su madre, escuchó con atención las palabras de su padre, sonriendo cuando este se refería a ella.

Pese a su corta edad, Leonor parecía plenamente consciente del papel que le ha tocado vivir hasta el punto de que, cuando Felipe VI hizo mención al terrorismo y los diputados aplaudieron, advirtió a su hermana pequeña, con un pequeño golpe en el brazo, que cuando el rey habla no se aplaude.