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Tania Valeska Santamaría Montano tiene 30 años, y es una de las pocas odontopediatras que hay en Nicaragua, especialidad que tiene como fin mantener bella la sonrisa de los niños.

La doctora Santamaría es una mujer que desde muy jovencita aprendió a enfrentar los retos, como el hecho de separarse de su familia para ir a estudiar odontología en León, y después en la gran urbe del Distrito Federal, en México, donde estudió su especialización.

Con una sonrisa a flor de labios que delata su profesión, la doctora Santamaría es una mujer en constante superación profesional, pues además de odontopediatra, es docente en la Universidad Católica, y en sus tiempos libres gusta leer y aprender idiomas, y así estudió inglés y portugués, y actualmente está estudiando alemán, si le agregamos su natal español, ya son cuatro idiomas los que domina.

¿Cómo se recuerda siendo paciente?

Considero que fui una paciente valiente. Ahora que sé la importancia de la odontología me hubiera gustado que me llevaran desde pequeñita, porque así uno se va acostumbrando y pierde el miedo al odontólogo.

¿En qué consiste su trabajo de odontopediatra?

Es una especialidad de la odontología que puede abarcar desde dar clases a madres que están embarazadas, atender al niño aunque no tenga dientes, y se le enseña cómo cuidar y limpiar las encías para cuando aparezcan los dientes. Abarca desde recién nacidos hasta la adolescencia, y se enfoca en la prevención, desde enseñarles a la mamá y al niño cómo tiene que empezar a cepillarse para evitar que en el futuro tenga caries.

¿A qué edad es aconsejable llevar por primera vez al niño con el odontólogo?

Lo ideal sería llevarlo incluso antes que aparezcan los primeros dientes, porque muchos padres los llevan cuando empiezan a aparecer (los dientes). Se inflaman las encías y ellos sienten dolor, lo ideal sería llevarlos una vez al dentista cada seis meses, para que ellos aprendan cómo irse limpiando los dientes.

¿Qué aconseja para evitar la caries en los niños?

La mayoría de las veces el problema de la caries es por falta de higiene, el mejor consejo es que los padres sean precavidos en el consumo de alimentos de sus hijos, y hacer una buena técnica de higiene tres veces al día. Evitar darles muchos dulces, comida muy chiclosa, y es importante en la noche ir a dormir con los dientes bien limpios.

¿Por qué la mayoría de la gente le tiene miedo ir al dentista?

La principal razón es porque la gente solo busca al dentista cuando tiene problemas. Si la gente lo buscara por prevención, al hacerse un chequeo sin que haya dolor, entonces el procedimiento que le haríamos sería un procedimiento no doloroso, pero si viene con las encías inflamadas y con caries, aunque se le aplique anestesia, siempre se va a generar un poco de dolor.

¿En qué caso se requiere aplicarle frenillos a un niño?

A los niños no se les puede poner frenillos hasta que lleguen aproximadamente a los doce años o que tengan toda la dentición permanente. Si todavía tienen dientes de leche, se puede poner quizás uno que otro, pero no se pueden tener frenillos en toda la boca.

El frenillo lo que hace es alinear dientes, se colocan principalmente cuando hay problemas de apiñamiento de dientes, pero eso ya es endodoncia.

¿Nuevas metas para su futuro profesional?

Me gustaría seguir actualizándome, porque siempre salen nuevas técnicas, nuevos materiales. Mi área se limita a los niños y adolescentes, pero me gustaría incursionar un poco en la ortodoncia que tiene mucha relación con la odontopediatría, sería como darle seguimiento al paciente que empecé desde pequeño.

¿Cómo se describe?

Creo que todo tiene su equilibrio, yo me considero activa, tal vez no hiperactiva, pero soy activa, también tengo mis momentos de pasividad. Yo trato de buscar lo que quiero conseguir, pero si no pasa no me frustro, sino que pienso que todo pasa por alguna razón.

¿Cómo cree que la perciben?

Creo que me consideran una persona alegre, tranquila, tengo mis momentos de introversión y mis momentos de extroversión, depende a veces del ambiente donde uno esté en ese momento, y tal vez a primera impresión puedo parecer introvertida, pero cuando ya me van conociendo y tenemos un poquito de confianza me puedo abrir fácilmente a algunas personas.

¿Qué actitud valora en las personas?

Valoro mucho la honestidad; las personas que son sinceras y que son auténticas, que no pretenden ser alguien que no son o que tienen cosas que no tienen, que sean sencillas y que sean personas que tengan deseos de superación.

En la mañana, ¿con qué pensamiento se levanta?

Lo primero que pienso es darle gracias a Dios porque estoy viva, porque nos dio vida, salud y tengo trabajo. Agradecida con el Señor por la oportunidad de tener un nuevo día de vida y una nueva oportunidad de ser mejor.

¿Qué cosa le provoca una sonrisa?

Creo que no soy muy difícil para que me hagan reír, me río muy fácilmente, por ejemplo, puedo ver un chiste tonto en la televisión e igual me río… una de mis series favoritas, viejita, pero sigue estando actual es Amigos o “Friends”, veo los mismos capítulos que he visto mil veces y me río.

¿El momento más alegre de su vida?

El día que me casé y la luna de miel, que tuvimos la oportunidad de ir a Las Bahamas, fue muy alegre, y más recientemente cuando supe que estaba embarazada, fue una sorpresa. Con mi esposo estamos muy felices, estábamos buscando un bebé, pero no pensábamos que iba a ser tan pronto. Ese fue un momento muy feliz.

¿Se sabe algún chiste de odontólogos?

La frase del dentista: “La odontología es la profesión más admirada, porque todos te quedan viendo con la boca abierta”.

 

4 idiomas domina la odontopediatra.

 

1 HIJO está a punto de dar a luz.

 

Buena paciente

Tania Valeska Santamaría Montano

EDAD: 30 AÑOS

PROFESIÓN: Odontopediatra

 

Contrario de la mayoría de niños que le huyen al dentista, desde que tenía doce años, la Dra. Tania Santamaría se familiarizó con los consultorios, pues a esa edad le colocaron frenillos para hacerle una corrección en sus dientes, por lo que eso para ella fue algo muy natural, que incluso le llamó tanto la atención que decidió estudiar odontología.