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  • EFE

“Yo necesito trabajar, necesito disfrutar, necesito vivir; cada mañana aún me levanto con muchísimas ideas”, confesó Loren en Ciudad de México, asida del brazo del magnate Carlos Slim, que se esmeró en los detalles para mimarla en tan señalada fecha.

En su honor, Slim ofreció ayer en la capital mexicana una cena de gala que comenzó con una alfombra roja, y que reunió a celebridades de prestigio internacional y personalidades de la vida pública de México.

El lugar escogido fue el Museo Soumaya, donde desde el jueves pasado ambos inauguraron una exposición sobre la trayectoria de la intérprete de “Matrimonio a la italiana” (1964). En este museo se exhiben sus dos premios Oscar, algunos vestidos usados en películas, joyas y otros objetos de la actriz.

En el recinto, construido por Slim y que lleva el nombre de su esposa fallecida, se exponen también guiones de películas anotados y subrayados, y fotografías de los más de sesenta años de trayectoria de Loren frente a las cámaras.

Fue un cumpleaños lleno de detalles por parte del anfitrión para esta actriz nacida el 20 de septiembre de 1934 en Roma, aunque se siente una napolitana de corazón. Si bien su indiscutible belleza le abrió las puertas del cine, para llegar lejos Sophia necesitó ser algo más que una cara bonita y un cuerpo de fábula; en poco tiempo se reveló su talento para la actuación y a partir de ahí fue respetada también por su trabajo.