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La cantante Martha Vaughan, quien estuvo dos años en San Francisco, California, acumulando experiencias musicales al lado de connotados músicos, entre ellos un ex percusionista de Carlos Santana, retornó a Managua con mayores brillos y lista para subir a la tarima de la farándula nacional con una sorpresa musical cargada de rock.

Al hablar con EL NUEVO DIARIO, la estrella rockera recordó que antes de irse a Estados Unidos realizó un concierto en Ruta Maya, y “ahora estoy de nuevo preparando mi primer concierto en el mismo local. Ya que como artista no puedo vivir si actuar y sin presentarme”.

Con respecto a su estadía en el país del norte, Martha comentó que logró estrechar lazos con la comunidad nicaragüense radicada en la Bahía de San Francisco, ya que participó en diversos eventos privados en compañía del pianista Héctor Silva, con quien interpretó bastante música nicaragüense.

Sobre ese mismo aspecto manifestó que en Nicaragua era muy raro que cantara música nacional, “pero la gente de allá tiene mucha nostalgia de lo que es su música y folclor, de nuestras canciones; por lo que con Héctor hacemos un repertorio de música bailable y nos presentamos casi todos los fines de semana”.

Nuevo material
Actualmente, Martha está grabando temas del jazz latino en la cuna donde “nació” el hippismo, con el músico norteamericano Norman Landsberg. Con este músico llevó a cabo un concierto en el Biscuits and Blues, de la Bahía de San Francisco, apoyado por una banda que contaba con la participación del percusionista Karl Perazzo, quien formó parte de la alineación musical de Carlos Santana.

Con el músico norteamericano Vaughan grabó el tema “Eleanor Rigby”, de los Beatles, con un arreglo diferente a como la hicieron los cuatro melenudos de Liverpool; así como también otros temas que aún no ha concluido en un estudio de grabación estadounidense.

Otros proyectos
Martha se ha caracterizado por ser una mujer multifacética. Ahora la nicaragüense se desempeña como gerente de ventas de la Revista Avance Hispano que se edita en San Francisco, cuyo objetivo es proyectar a los pequeños empresarios latinos. Es un trabajo que hace de lunes a viernes, mientras los fines de semana canta en eventos especiales de nicaragüenses, así como en los organizados por la Cámara de Comercio Americana del Norte de California.

Martha también está involucrada en varios grupos de ayuda a Nicaragua que operan en San Francisco, entre ellos Fraternidad Nicaragüense, donde conforman brigadas médicas dentales que traen ayuda a la gente más necesitada de poblaciones de Ocotal. Otra es la Unión Nicaragüense de Amistad, para la cual ha amenizado varias fiestas. Vaughan además es parte del equipo de relaciones públicas de la Cámara de Comercio Americana.

La cantante no pudo ocultar que durante su ausencia por Nicaragua “he extrañado a mi tierra, a mi gente, a mis amigos y mi familia, así como los músicos de aquí --Nicaragua-- que no tienen nada que envidiarle a ningún músico norteamericano, porque aquí tenemos muchos elementos nuevos y he estado escuchando el rock que están haciendo los grupos jóvenes”.

Cargada de energía
“Tengo rato de no cantar rock, y desde que puse pie sobre mi tierra el corazón me comenzó a latir a mil por hora al saber que voy a poderme presentar (en la Ruta Maya) en el género donde me siento realizada, a pesar que canto en Estados Unidos otros géneros musicales”, dice la diva nacional del rock.

Martha se inició en canto profesional en 1974; grabó en Costa Rica con Poder del Alma una canción de José Tenorio “La conga de dos razas”, y posteriormente se unió a talentos como Ricardo Palma, Armando Paladino, Salvador Fernández, entre otros.

En los años 80, la gente comenzó a verla con mayor frecuencia porque se presentaba los domingos en el programa de televisión “Séptimo libre”. Entonces actuaba junto a Danilo Amador y su grupo.

Posteriormente se integró a Llama Viva, para después pasar al grupo Torrente, etapa en la que la cantante actuó masivamente en la farándula nacional.