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  • EFE Reportajes

Cuando Avril Lavigne tenía once años cantaba música góspel y country de pie en la cama de su habitación frente a una audiencia imaginaria de miles de fans.

Nacida el 27 de septiembre de 1984 en Belleville, un pequeño pueblo de Canadá, bajo el seno de una familia cristiana, aprendió a tocar guitarra de forma autodidacta y empezó desde temprana edad a cantar en ferias.

En 1998 ganó un concurso de canto patrocinado por una radio local y pudo compartir escenario con la cantante Shania Twain ante un público de unas 20,000 personas. Allí juró que se convertiría en artista.

Al año siguiente el que sería su primer mánager la descubrió mientras tocaba en una librería. Empezaron a enviar vídeos caseros hasta que en noviembre del 2000, cuando Lavigne tenía 16 años, fue contratada cuando hizo una prueba de voz de 15 minutos ante el director de la Compañía Arista, Antonio “L.A.” Reid, al que dejó “impresionado”.

Irreverencia hecha música

Avril Lavigne se dio a conocer por primera vez con éxito en el mundo gracias a su primer sencillo “Complicated”.

Llamó la atención de todos. No solamente por su música y belleza sino por su estilo. Dio un rotundo no a los vestidos largos y tacones tan de moda entre las cantantes por esos días.

En cambio, vestía pantalones de estilo punk-rock, tenis, camisetas, usaba gorra y corbata. Además, aparecía en sus vídeos montando en una patineta.

Su álbum debut “Let Go”, lanzado el 4 de junio de 2002, logró la segunda posición en Billboard 200 casi de inmediato y al finalizar el año fue el disco de una nueva artista más vendido.

“Toda mi vida esto es lo que he querido, lo que he soñado, y sabía que esto iba a suceder”, insistió Lavigne en sus primeras entrevistas.

Excesos

La cantante, sin embargo, también se hizo famosa por sus excesos. Incluso llegó a confesar que le gusta correr desnuda cuando toma dos copas de más, aunque creía que eso no la catalogaba como mala persona.

“Me encanta beber e ir a muchas fiestas, pero cuando hay que poner seria, soy una buena persona y jamás lastimaría a nadie”, explicó la canadiense.

LA ANTI-BRITNEY

Con su segundo álbum “Under My Skin” (2004), Lavigne adoptó un look más gótico y con canciones más profundas y sentimentales. Publicó exitosos sencillos como “Don’t Tell Me”, “My Happy Ending”, “Nobody’s Home” y “He Wasn’t”.

“Este disco prueba definitivamente que soy una cantautora y la gente no puede negar eso, porque cada canción viene de una experiencia personal y hay muchas emociones en ellas”, declaró a la revista Rolling Stones.

Cuando salió a la venta su primer disco, era conocida como una chica rebelde con un estilo “punk” y “skater”. Incluso llegaron a apodarla la “anti-Britney” y le crearon una fama de rivalidad con Britney Spears y Christina Aguilera.

“Creo que soy bastante diferente a Britney Spears o al resto. Ellas lo único que piensan es en nuevos modelos, nuevas marcas. Mi vida es normal, en mi cajón tengo un par de jeans, algunas camisetas y con eso es suficiente”, dijo a la revista Teen Vogue.

NIÑA MALA A VESTIR DE PRADA

En declaraciones al diario británico Daily Mail, Lavigne comentó en 2011 que ella ha crecido junto con su público. En 2006 se casó con Deryck Whibley, de la banda de punk rock Sum 41, y aunque se separaron en 2009, continúa trabajando con él.

Se ha asentado en el mundo de la música con cinco álbumes de estudio, de los que ha vendido más de 40 millones de copias. También creó su propia línea de ropa y ha actuado en películas.

“Nunca me he conformado con lo que la gente piensa que una estrella del pop femenino debe ser. Yo tenía mi propia forma de vestir. Pero he crecido fuera de la apariencia de marimacho y ahora felizmente uso pantalones ajustados y tacones. Nunca lo hubiera hecho hace diez años”, expresó.

Al parecer su segundo matrimonio el año pasado con el cantante y guitarrista de la banda de rock alternativo canadiense “Nickelback” le sentó bastante bien, pues nunca había aparecido tan sofisticada como ahora.

Ocupa portadas de revistas vistiendo ajustados vestidos y pasea por las pasarelas con mucho glamour vistiendo de Prada o de Nina Ricci.

40 millones de copias se ha asentado en el mundo de la música con cinco álbumes de estudio.