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EL PAÍS

Los fabricantes de automóviles llevan tiempo tratando de hacer del coche un santuario relajante que reduzca el estrés que provocan las autopistas saturadas y el tráfico colapsado.

Tiempo atrás, los asientos confortables y los grandes equipos de música hacían de un viaje una delicia, pero hoy día los usuarios se desplazan en verdaderas salas de estar sobre ruedas.

Desde el más pequeño de los utilitarios a la mayor de las camionetas, los vehículos están dotados de una tecnología y unas comodidades difícilmente imaginables hace unos años. El automóvil ha pasado a convertirse en un lugar ideal para la conectividad, el entretenimiento y el bienestar, con puertos para navegar por internet, reproductores de DVD en los reposacabezas y refrigeradores en la consola.

“Los clientes esperan que sus vehículos incorporen los avances que llegan a sus hogares, ya sean ordenadores, equipos de audio o incluso cine en casa”, asegura Jim Buczkowski, Director del departamento de sistemas de ingeniería electrónica del grupo Ford Motor.

Y con la caída de las ventas de coches, sumada a una industria que se tambalea a raíz de unas pérdidas récord, se considera fundamental la entrada en escena de nuevos avances tecnológicos para reforzar las cuentas de pérdidas y ganancias del sector. “Esto representa una fuente de ingresos que los fabricantes de coches van a explotar al máximo”, señala Joseph Phillippi, uno de los directores de AutoTrends Consulting de Short Hills, en Nueva Jersey.


Tecnología es prioridad
Están llegando a su fin los días en que los compradores evaluaban los coches basándose estrictamente en sus características de diseño, rendimiento y seguridad. Con frecuencia, la disponibilidad de un dispositivo de última generación puede inclinar la balanza a la hora de adquirir un coche.

“Todos los fabricantes ponen a la venta coches seguros, fiables, confortables y con bonitos elementos de diseño”, comenta Karl Brauer, Director de Edmunds.com, un sitio web especializado en el mundo del motor. “La tecnología se está convirtiendo en uno de los últimos aspectos de diferenciación”. Cinco años atrás, ningún modelo contaba con conexión para un iPod, según Edmunds.com. En la actualidad, existen 257 modelos que permiten conectar el omnipresente reproductor de música de Apple.

En el transcurso de ese periodo de tiempo, el número de modelos con equipos de reproducción de DVD se ha duplicado con creces. En 2003, había 40 modelos en el mercado con equipos de radio por satélite. Este año, 260. Pero la lista no cesa de crecer: conexiones de teléfono mediante Bluetooth, sistemas de navegación, cámaras para controlar los asientos traseros y sensores de aparcamiento, así como asientos con calefacción y soportes para espejos y vasos.

En agosto, Chrysler introdujo una conexión a internet mediante una red inalámbrica o el móvil que permite a cualquier ocupante del coche navegar por la red. Extras de este tipo, antaño disponibles exclusivamente en coches de lujo, se han abierto camino hasta llegar al mercado de masas.

Los fabricantes han asimilado que los adultos buscan prestaciones atractivas para sus familias. “Quieren tener la certeza de que sus hijos o nietos estarán cómodos en el coche y se portarán bien”, dice Steve Bartoli, Vicepresidente del departamento de marketing mundial de producto de Chrysler.

Quienes tienen menos de 30 años, comenta, están más interesados en la música, el acceso a internet y en los dispositivos de manos libres y entretenimiento.


Autos a la medida
Hoy día, la personalización de un coche es parte integral del proceso que se lleva a cabo en los salones de venta y exposición, incluso para modelos económicos. La marca de Toyota Scion fue pionera en poner a disposición del cliente opciones que se pueden añadir a modelos como la furgoneta cuadrada xB.

Cuando Vadim Mitlitski fue a comprarse un automóvil, se decantó por un Buick Enclave CXL, que combina las características de un todoterreno y un monovolumen, equipado con sensor de aparcamiento, radio vía satélite, un sistema de control de los neumáticos, y lo más importante: un reproductor de DVD con pantalla doble para los ocupantes de los asientos traseros.

“Dado que tengo dos niños y suegros, buscaba algo que mantuviera a todos entretenidos en los desplazamientos largos”, dice Mitlitski, un científico investigador de 39 años de North Bergen, en Nueva Jersey.

Añade que poner un video a sus hijos en el coche no difiere de reunirse toda la familia para ver la televisión después de cenar en casa. Y concluye diciendo que “en realidad, la única diferencia es que el sofá de casa no tiene calefacción como los asientos del coche”.