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Sin mucho protocolo, lleno de emotividad y admiración, así fue el homenaje que el Instituto Nicaragüense de Cultura Hispánica, INCH, le rindió la noche del martes al escritor nicaragüense Sergio Ramírez Mercado.

Con intelectuales destacados, familiares y amigos cercanos se desarrolló el acto donde se festejó el reconocimiento a la trayectoria del escritor masatepino, al concedérsele el Premio Internacional Carlos Fuentes a la Creación Literaria en Idioma Español 2014.

El acto fue presidido por René González Mejía, presidente del INCH, y por el señor Carlos Blasco, en representación del embajador de España en Nicaragua, señor Rafael Garranzo, así como por el propio escritor.

“Sergio Ramírez Mercado es uno de nuestros escritores más apreciados por los lectores de habla castellana, y cuando tengo conocimiento de sus obras, difundidas ampliamente por Alfaguara, no puedo menos que recordar haber leído hace varios años la trayectoria de aquel muchacho alto y delgado de Masatepe que llegó a León en 1959 para iniciar sus estudios universitarios. Ahora es un laureado escritor que ha alcanzado la fama con su pluma y que está dejando una huella perdurable en todos nosotros”, señaló González Mejía.

Cercanía

Por su parte, Sergio Ramírez Mercado agradeció el homenaje que dijo le honra mucho, porque para él “es un placer darle alegría a un país que tiene pocas. Sé que este premio si no alegra a todos, sí lo hace a una parte de los nicaragüenses”.

Asimismo, reveló que cuando recibió la llamada a través de la cual le informaron que había ganado el premio no pudo dejar de pensar en Carlos Fuentes, por la cercanía que tuvo con él, primero como discípulo y luego como amigo. Por otro lado, recordó que fue el propio Fuentes quien lo llamó en 1998 para anunciarle que había ganado el Premio Alfaguara de novela.

Además, bromeó con el tema de su edad y señaló que es un escritor maduro, pero que no está en el final de su carrera, sino que está viviendo con un segundo aire y es precisamente ese hecho el que le permite u prácticamente lo compromete a respaldar a los jóvenes que se dedican a la literatura, para que las letras nicaragüenses sigan creciendo y expandiéndose.

Al finalizar la velada, hubo música de orquesta y el homenajeado pudo tener un acercamiento directo con los presentes.