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  • EFE

Diez años después de ganar el concurso de televisión “La Academia” en su México natal, Carlos Rivera conquistó España durante dos años protagonizando el musical “El Rey León”, ahora pasea su disco “El hubiera no existe” por varias ciudades europeas y está dispuesto a llevar a su país la historia del león Simba.

Entre México y España trascurre la vida de este joven cantante mexicano al que le han definido como el “Pablo Alborán mexicano” o “el nuevo Alejandro Fernández”. Pero Carlos Rivera (Altzayanca, 1986) no elude las comparaciones aunque quiere “que la gente conozca mi música y me ubique por mí”.

Argumentos tiene para que se le valore por su trayectoria, desde que ganara en 2004 la tercera edición del “reality show” “La Academia”, en Televisión Azteca, y sus dos primeros trabajos musicales (“Carlos Rivera”, 2007; y “Mexicano”, 2010) que fueron discos de oro en México.

Pero una llamada desde España para hacer de “Simba” en el musical “El Rey León” dio un giro inesperado en su vida. Hizo las maletas y se instaló en Madrid donde protagonizó 700 representaciones de este musical entre 2011 y 2013. En España es entrevistado para EFERadio.

 

¿Qué te enamoró de España?

Fue una casualidad, no lo elegí. Fue muy curioso porque estaba haciendo un disco de música popular que coincidía con el 200 Aniversario de la independencia de mi país. Saqué el disco y, mientras estaba de promoción, me llamó mi productor para decirme que un colega de España necesitaba ayuda para conseguir un “Simba”. Yo ya había hecho teatro musical en México - “La bella y la bestia” y Mamá mía”- y mi productor sabía que uno de mis sueños dorados era ser “Simba” en “El Rey León” porque yo se lo había contado. Mandamos un vídeo a España y, a los dos días, me llamaron para representarlo.

 

Fue muy valiente por tu parte dejar diez años de carrera en México e irse a España…

Fue una decisión importantísima porque en México tenía dos discos de oro y el proyecto de hacer un tercero, que es “El hubiera no existe”. En aquel momento era una prioridad para mi compañía de discos... y vino la llamada de “El Rey León”, que tanto deseaba.

 

¿Por qué deseabas tanto trabajar en “El Rey León”?

A los ocho años vi la película y se convirtió en mi favorita. Cuando junté dinero para mi primer disco, todas fueron canciones de karaoke de esta película. Y cuando entré en “La Academia” (2004), siempre pedí cantar una canción de la película, pero no fue hasta la final cuando gané el concurso con una canción de “El Rey León”… Es por eso que es tan importante para mí.

 

Tu tercer disco es “El hubiera no existe”, ¿significa eso de que si hubiera hecho?...

Eso es, se trata de compartir todo lo que me ha pasado en estos años. “El hubiera no existe” es una frase hecha que se dice mucho en mi país cuando dices ¡hubiera hecho esto, pero no lo hice! y te arrepientes. Hay que hacer que ese tiempo exista y, por lo menos, decir mañana que lo intenté y que no me quedé con las ganas.

 

Te han comparado con Pablo Alborán o con Alejandro Fernández, ¿te molestan estos paralelismos?

Para mí es un halago absoluto, siempre. En el caso de Alejandro, le conozco, y hemos hablado de esto y me dice que soy como su hijo. Es un honor que me digan que mi voz se parece a la suya. Incluso hablando tenemos un color de voz similar. Sin embargo, no quiero ser, ni el nuevo Alejandro, ni el nuevo nadie. Quiero ser Carlos Rivera, que la gente conozca mi música y me ubique por mí mismo… ¡Pero qué bueno que el referente sea el más grande de mi país!