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  • AFP

La fama de Marilyn Manson como roquero gótico y “Anticristo Superstar”, como se proclamaba a sí mismo, prosperó en los años 90. Ahora su visión no es menos violenta, pero sí tiene una salida más sutil: el blues.

“The Pale Emperor”, el primer álbum de Manson en tres años, trasciende la agresividad de las distorsiones de guitarra y los acordes menores sintetizados que ayudaron a definir su música y lo convirtieron en una de las estrellas de rock más polémicas.

“Killing Strangers” --el primer tema del nuevo disco, lanzado a la venta el martes pasado-- arranca con un pesado golpe de bajo y batería que les será familiar a los fans, pero de inmediato sigue con una guitarra que tiene más que ver con los representantes del blues de Mississipi que con la influencia del metal pesado que siempre definió a Manson.

Pero ambos géneros no son completos extraños: los pioneros del metal Black Sabbath crearon el sonido de su banda a partir de raíces del blues.

Manson consigue un nuevo equilibrio en canciones como “The Mephistopheles of Los Angeles” y “Cupid With a Gun”, donde la expresividad melancólica del blues juega junto a la atronadora oscuridad del ritmo metalero.

Sacude su sonido

Manson, en entrevistas previas al lanzamiento de “The Pale Emperor”, dijo que había querido sacudir su sonido para su noveno álbum de estudio.

El músico explicó que quiso preservar las cualidades que han caracterizado su música en el pasado, pero que a la vez temía haber perdido su capacidad de impactar para volverse muy predecible.

“Si no hay caos, las cosas son lineales. Es necesario tener siempre a alguien que sacuda el tablero con el que todo el mundo está jugando”, confesó Manson a la revista.