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Diego el “Cigala” está de vuelta por Nicaragua como parte de su gira con “Vuelve el flamenco”, un disco dedicado en tributo al compositor y guitarrista español Paco de Lucía.

El concierto tendrá lugar en la Sala Mayor del Teatro Nacional Rubén Darío, esta noche, y le acompañará el exponente de la guitarra flamenca Diego del Morado.

Asimismo, ofrecerá un espectáculo en la Novena Feria del Caballo Pura Raza Española que se está celebrando en Granada, programado a las 7 de la noche el día sábado, ubicado en el Cocibolca Jockey Club.

Próximamente estaría de vuelta por Nicaragua cuando culmine la producción de un nuevo álbum acústico, que describe como un homenaje a los grandes clásicos de la salsa, pero desde el punto de vista del Cigala.

Conozcámoslo un poco más.

Diego, ¿cómo te describís a nivel artístico?

Genuino.

¿Qué es el “Cigala”?, ¿por qué te conocemos así?

Es una especie de crustáceo, una langosta (señalando su pulsera de oro), muy sabrosa. Y me pusieron el “Cigala”, porque mi familia dice que me movía más que los peces, muy inquieto desde niño, como esa especie que se mueve rápido en el mar. Yo me enojaba, no me gustaba… ‘¡Cigala, cigala, cigala!’, y así me quedé.

Has sido ganador del Grammy Latino, ¿qué significado tiene para vos?

Tener un reconocimiento de Latinoamérica es muy importante, que muy pocos artistas llegan a cosechar sobre todo en España. Para cautivar al público latino tienes que darles más cosas que solo el flamenco; pero desde chiquitito me ha gustado la música latino-cubana.

¿De qué manera el flamenco conquista al público latinoamericano?

Con mucha alma y con mucho corazón, sobre todo con mucha pasión, porque el flamenco es conectar desde el primer momento.

Te has nacionalizado en República Dominicana, ¿qué relación tenés con la isla?

Me encanta, estoy como ‘¡qué rico!’, como Tom Hanks. Esas aguas, ese Caribe, sobre todo ese sol, hasta me encantan las tormentas tropicales. Pero yo estoy en Punta Cana, tengo a mis hijos allí. La gente me tiene familiarizado, no son de los que te acosan o te tienes que refugiar, voy por allí como San Pedro por su casa.

Una vez te nombraron “Policía Honorífico” en República Dominicana. ¿Cómo fue eso?

Eso fue mi querido amigo don Manuel Castro, jefe de la Policía Nacional, que me dio ese honor, un carnet de policía, por lo que me siento súper feliz, pero sobre todo es como simbólico. La verdad yo nunca lo utilizaría porque no soy policía ni pretendo serlo ni pretendo detener a nadie… solo con mi canto.

Tu esposa funge como tu representante, ¿qué nos podés decir sobre ella?

Amparo Fernández es un genio, la amo como esposa, como madre de mis hijos, y luego como ‘mánager’ es un ‘crack’, se las sabe todas, y todo queda en casa. Esta vez no viene conmigo porque está cerrando unos contratos, pronto retornamos a Europa, llevo cerca de un año sin ir por España.

Contanos sobre la situación de la música en España…

Horrible, en este momento España está fatal, estamos pasando por una crisis súper dura… Ahora mismo no hay más para la cultura. Por ejemplo, los grandes músicos, actores, cineastas, pensadores y escritores, están saliendo de España porque no les queda otra. Esperamos algún día volver otra vez y que vuelvan las aguas a su cauce.

En tus conciertos y producciones has rendido homenaje a artistas como Mercedes Sosa, Camarón de la Isla, Gabriel García Márquez, Paco de Lucía… ¿Por qué?

Los he conocido, he convivido con ellos, me han llenado el corazón de muchas emociones. Me han hecho disfrutar y sobre todo valorar las cosas más simples, por ejemplo ‘hacer el bien y no mirar a quién’, me encanta.

La producción con la que estás de gira, “Vuelve al flamenco”, es especialmente en tributo a Paco de Lucía...

Me hubiese encantado que fuera cuando estaba vivo, estaba recién grabado cuando él falleció, y el disco era lo mínimo que podía hacer por él, porque fue parte de mi inspiración.

¿Qué planes tenés para el concierto de hoy?

Creo que van a ser dos horas intensas de flamenco, pero siempre interpretaré éxitos de “Lágrimas negras”. A diferencia del concierto anterior que había piano, contrabajo, percusión y guitarra eléctrica, solo será con guitarra flamenca, tres palmas y un cajón; la esencia del flamenco.

¿Y en Granada?

Tengo muchas ganas de conocer Granada porque me han dicho que es muy colonial. Y sobre todo siempre he dicho que el mundo del caballo, el rejoneo y el toreo van de la mano con el mundo del flamenco… Cuando tú ves un caballo que empieza a bailar, quiere decir España, pura y dura. Me encanta estar en Nicaragua y representar al pueblo de España y sobre todo con una dosis de flamenco.