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La utilización del Gas Licuado del Petróleo (GLP), también conocido como Autogas, se consolida como un combustible alternativo, mucho más barato que los convencionales y único capaz de llevar a los automóviles a una drástica reducción de las emisiones, especialmente las nocivas, una pesadilla para los equipos de ingeniería de la industria automovilística.


Casi todos los fabricantes tienen en su catálogo soluciones motrices capaces de aceptar este carburante. Pues bien, el empleo del Gas Licuado de Petróleo (GLP) es también recurso en la oferta del fabricante rumano Dacia y protagonista, en este caso, del monovolumen Lodgy sometido a evaluación. Con esta solución, la marca trata de hacer este modelo aún más atractivo a los ojos de un comprador que busca lo bueno, lo bonito y lo barato en un momento en el que las economías familiares están exhaustas por la larga crisis padecida.


Así, el fabricante “low cost: bajo coste”, perteneciente al grupo automovilístico Renault, ha buscado que a la “supuesta” baja inversión que supone adquirir uno de sus modelos Dacia se una ahora un menor coste posible de utilización.


Además de emitir menos partículas contaminantes a la atmósfera, el GLP permite un ahorro de entre un 40 y 45 por ciento en combustible respecto a la gasolina por su menor coste. El precio del litro de Autogas es el 50% del marcado para la gasolina de 95 octanos.


Puede cambiar a gasolina


En cualquier momento el conductor puede cambiar del sistema GLP al de gasolina o viceversa. Solo tiene que pulsar el conmutador situado al lado de la palanca de cambios.


El motor que mueve a este Lodgy es un atmosférico de 1.6 litros de gasolina, con una potencia de 85 CV para mover los 1.205 kilos de peso del auto en vacío.


El binomio 85 CV-1.205 kilos ya nos muestra las limitaciones dinámicas del sistema. No se pueden esperar respuestas brillantes, pero sí suficiencia para mover el auto y eficiencia ambiental por las bajas emisiones, además del saludable ahorro para la economía particular.


Se trata de un vehículo familiar en el que el conductor va a buscar una conducción relajada y en la que, por tanto, no va a poner en aprietos al auto.


Cinco velocidades


La caja de cambios es de 5 marchas, con un buen escalonamiento, y una agradable utilización, sin asperezas entre los saltos de una a otra relación. La falta de brío del motor se ha de compensar con una mayor utilización de la caja de cambios, para obtener lo mejor de cada tránsito.


Los mejores escenarios para este coche son, sin duda, las llanuras, en la que la resistencia al avance es mínima y se obtiene con cierta facilidad la máxima velocidad legal en autopista. Sin embargo, cuando llegan los repechos y el coche va cargado, no queda otra opción que bajar de relación para evitar el desfallecimiento del motor.


Los valores de consumo promedio homologados por la marca son de 6.7 litros de gasolina a los 100 kilómetros y de 8.6 de GLP.

100 KILÓMETROS se recorren en 15.1 segundos.

14,700 DÓLARES cuesta la versión Laureate.