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San Francisco, California
Más de medio millar de nicaragüenses iniciaron, junto con la familia Chow-Chang, las celebraciones de La Purísima en el norte californiano, en la iglesia St. Finn Barr, de San Francisco, con una solemne misa oficiada por el sacerdote José Corral, y que estuvo totalmente llena, al punto que centenares de personas quedaron fuera de la iglesia, quienes no tuvieron otra opción que formar una larga cola para entrar.

Al finalizar la homilía, abarrotaron la estancia en orden y gran devoción, para seguir alabando con nostalgia por la distancia que los separa del terruño, a La Inmaculada Concepción de María, Patrona de Nicaragua.

Esta “Gritería” es la de Las Tinajas, como le llama la comunidad nica, porque es el nombre del restaurante de la familia Chow-Chang, que son ciento por cierto nicaragüenses, con origen ancestral chino, y que despuntan con la celebración de su Purísima en el área de la bahía. Este año 2008 no fue la excepción, máxime que cumplen su vigésimo segundo aniversario.

Róger Chow confesó a EL NUEVO DIARIO estar feliz por la asistencia de la comunidad, al tiempo que supervisaba junto con su esposa Nora, la enorme cocina del lugar con grandes mesas repletas de platos con vigorón, porras cargadas de cacao, cajitas rellenas con cajetas de todo tipo llevadas desde Nicaragua, vasos de sopa borracha y suculentos sándwiches de atún, entre otras cosas.

Róger siempre da crédito a su mamá Teresa, como la fundadora de la celebración, la cual inició en el restaurante de la familia. Sin embargo, cada año se les fue achicando el espacio; hasta que decidieron irse con su Virgen a la iglesia. Otros hijos de doña Tere son Auxiliadora y Carlos.

Simón Chang es como el relacionista público del clan. Por pocos segundos conversó con END, pues se mantenía siempre corriendo por los pasillos, acomodando gente y coordinando al equipo de empleados del restaurante y voluntarios encargados de repartir lo que en promedio han calculado para unas 600 personas. Aunque parece que este año tuvieron que hacer magia al rebasar la expectativa.

Luego de tener la barriga llena y el corazón contento, siguieron los cantos a La Conchita, con el armonioso coro de la iglesia. El maestro Denis Ibarra, en el teclado, fue el hombre más visto de frente o de reojo por la concurrencia inquieta, tanto por mayores como por los cientos de niños; y es que el maestro Ibarra estaba rodeado de docenas de regalos que fueron rifados gratuitamente entre los presentes.

Para los niños hubo bicicletas, peluches, muñecas, camiones, carros y otros artículos. Los adultos tuvieron lo suyo: obtuvieron hermosas imágenes religiosas como Niño Dios de bulto, Vírgenes, Corazones de Jesús, y entre otros: utensilios para cocina, adornos para el hogar y artículos sutiles en general.

La concurrencia siempre ha calificado a esta Purísima de Las Tinajas como una de las mejores del norte de California, por la gran concurrencia, su alegría y la generosidad mostrada por sus organizadores durante la repartición.

Con esta Purísima arrancan todas las celebraciones en el Estado de California, y en toda la unión americana donde se encuentre un paisano.