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En su segunda edición fue lanzado recientemente un material monográfico que sin duda despertará la melancolía, los gratos recuerdos y las vivencias de las generaciones que nacieron y se desarrollaron en la vieja Managua. Se trata de ‘Managua la novia del Xolotlán’, cuyo autor es el licenciado Armando Ñurinda Ramírez.

El mencionado material abarca 466 páginas en donde se despliegan ilustraciones, a color y en blanco y negro, de la Managua que fuera antes del trágico terremoto de 1972. Asimismo se prende de un valioso contenido histórico que remembra personajes, establecimientos, apodos y situaciones del plano político de Managua en aquel entonces.

El responsable del prólogo de esta joya histórica es el doctor Danilo Aguirre, Director fundador de EL NUEVO DIARIO y abogado de trayectoria, quien en el reciente lanzamiento realizado en las instalaciones del Instituto de Cultura Hispánica, INCH, comentará la obra y leyera el encomendado prólogo.

Previo a la intervención del doctor Aguirre, el doctor Jorge Eduardo Arellano, reconocido escritor, ex presidente del INCH y miembro correspondiente de la Real Academia de la Lengua Española, dio la bienvenida a los presentes y agregó unas breves impresiones sobre ‘Managua la novia del Xolotlán’.

“Me enorgullece estar en la presentación de esta segunda edición, ampliada y enriquecida, del libro ‘Managua la novia del Xolotlán’, en verdad me satisface haber reconocido a Armando precisamente por ser autor de esta monografía por la cual la Academia de Geografía e historia de Nicaragua le otorgó un diploma de reconocimiento, es decir, tiene la categoría de ‘managüista’”, señaló Arellano y a su vez calificó al doctor Aguirre de la misma manera.

El prólogo del libro
De entrada dijo el doctor Aguirre que agregaría a su currículum la connotación ‘managüista’ y aseguró que “es un poco acertada en cuanto a las inclinaciones de nuestro corazón con esa Managua que perdimos”, señaló Aguirre a partir que subiera al podium, desde donde leyera el prólogo de la obra, que brotó desde el fondo del corazón y con nostalgia por la vieja Managua.

“No solo me siento muy orgulloso por estar esta noche en el lanzamiento de este libro, me sentí muy honrado cuando Armando me pidió que se lo prologara”, manifestó. “Yo había percibido la dedicación y el empeño de la primera edición y esta segunda edición me resultó espléndida y la leí con la afición con que uno se encuentra en cada página del libro, con una esquina de esa Managua que tanto añoramos”, agregó elogiando la obra de Ñurinda.

Parte del prólogo de ‘Managua la novia del Xolotlán’ que realizara el doctor Aguirre dice así: “Menuda sorpresa se llevarán los lectores cuando Armando contextualiza varios capítulos con dolorosos capítulos de la vida política de Nicaragua o cuando, con la espontaneidad de sus relatos, hace sentir su profundo sentido de clase, alimentado por una larga lucha sindical que no ha conocido dobleces ni cuando la muerte rondaba los barrotes de su cárcel”. Esto referido al autor.

En cuanto a la obra, el prologuista narra: “En este libro, no hallarán los lectores ni largas entrevistas, ni asteriscos, ni abundante bibliografía… sin embargo, ‘Managua la novia del Xolotlán’ en un alto porcentaje de su contenido es una recopilación hecha día a día con tesón y disciplina por Armando Ñurinda. El autor nos lleva con sus pesquisas, contradicciones orales y sostenidas y con el acerbo minucioso de un colector de nostalgias, desde el Escudo de Santiago de Managua hasta las rotondas y el último paso a desnivel de nuestra capital en el siglo XXI”, detalló.

Y como dicen que los últimos serán los primeros, el licenciado Armando Ñurinda Ramírez externó su agradecimiento a quienes le apoyaron en la realización de esta obra. “Me honra haber recibido la presentación de parte del doctor Jorge Eduardo Arellano que le ha dado mucha fama a Nicaragua y del dosctor Danilo Aguirre Solís sucede como el sol, es un astro humano que irradia su propia luz”, elogió, y dejó entrever mientras así se expresaba, una tímida emoción que mostraron sus ojos llorosos.

De la misma manera, prosiguió con los agradecimientos al Instituto Nicaragüense de Cultura Hispánica, en la persona del embajador del Estado español, Antonio Pérez-Hernández, así como al agregado cultural del mismo país, Miguel García-Herraiz. A su vez a la directiva del INCH, en especial a su presidente René González.

Una oración, enseguida de los agradecimientos, fue invocada para recordar a las personas que no despertaron aquel trágico 23 de diciembre de 1972, la cual se realizó acompañada de todos los presentes.